Una de las trillizas nacidas de manera prematura en el hospital Mario Catarino Rivas falleció ayer debido a complicaciones asociadas con su condición de recién nacida prematura, informaron las autoridades médicas.
Según el doctor Nelson Rodríguez, especialista en Emergencia de Pediatría, las niñas nacieron con 32 semanas de gestación, con un peso extremadamente bajo: dos de ellas pesaban 900 gramos y una 1,100 gramos.
“Lamentablemente, la tercera trilliza, que pesaba 900 gramos, presentó complicaciones respiratorias graves debido a su inmadurez pulmonar. Ayer fue conectada a ventilación mecánica, pero no pudimos mantenerla con vida. Estas son complicaciones fisiológicas comunes en pacientes prematuros que no siempre se pueden evitar”, explicó el médico.
Actualmente, las otras dos hermanitas permanecen hospitalizadas en estado delicado. Ambas están conectadas a ventilación mecánica y reciben soporte con CPAP.
“Ayer logramos estabilizarlas temporalmente, contamos con todos los medicamentos necesarios para su tratamiento, pero son pacientes extremadamente vulnerables: sus riñones y colon aún no están completamente desarrollados, lo que las hace susceptibles a múltiples infecciones, estamos haciendo todo lo posible para su recuperación”, agregó Rodríguez.
Las trillizas son fruto del segundo embarazo de Reina Guadalupe Saldívar Cardona, de 28 años, quien dio a luz el pasado 25 de enero a las 10:00 de la mañana. A pesar de la prematuridad, la madre se encuentra estable y en buenas condiciones.
El padre de las recién nacidas, Luis Felipe Peña, de 58 años, expresó su preocupación, pero también su fe en la recuperación de las otras dos pequeñas: “Están delicadas, pero confiamos en que con el cuidado de los médicos y la ayuda de Dios podrán salir adelante”, dijo.
La familia aprovechó para agradecer al personal del hospital por la atención brindada durante el delicado proceso de parto y en los cuidados posteriores a las recién nacidas.
El Hospital Mario Catarino Rivas reiteró que continuará brindando la mejor atención médica posible a las niñas, bajo estricta vigilancia neonatal, mientras enfrentan los riesgos asociados a la prematuridad extrema.