Cada día, el puente conocido como “El Barón”, ubicado en la salida este de San Pedro Sula, se convierte en un peligro para conductores y peatones que transitan por la zona.
En noviembre de 2025, la Municipalidad de San Pedro Sula anunció el cierre del paso para el transporte pesado sobre el puente El Barón; sin embargo, la medida no se cumplió, las rastras y camiones continúan utilizando la infraestructura.
Ese mismo día, hace seis meses, las autoridades explicaron que se colocarían controladores de altura, un vado provisional y que equipos municipales realizarían trabajos de despeje del área y levantamiento topográfico, como parte de las acciones inmediatas para habilitar una ruta segura mientras se intervenía el puente.
La estructura tiene más de 50 años de antigüedad y expertos en ingeniería han reiterado la advertencia sobre el riesgo de una tragedia, debido a los hundimientos visibles que podrían agravarse con el paso constante de vehículos pesados.
Aunque los sampedranos esperaban la construcción del puente para el primer semestre de 2026, el proyecto no comienza.
La obra está contemplada dentro del plan de inversión en infraestructura municipal, específicamente en el sector de red vial.
En el plan dice que entre los proyectos incluidos figura la construcción del puente de la Segunda Calle, conocido como El Barón, con un presupuesto de 35 millones de lempiras, según el documento municipal.
LA PRENSA consultó a algunos regidores municipales, quienes explicaron que la obra todavía no ha sido llevada a sesión para su respectiva licitación, proceso necesario para construir el puente, mejorar la fluidez vehicular y evitar una tragedia en la zona.
Osmín Bautista, ingeniero, es uno de los especialistas que ha venido alertando sobre la situación. Durante un recorrido realizado con LA PRENSA, explicó el deterioro actual de la infraestructura.
“Como lo mencionamos en años anteriores, el hundimiento es progresivo y el riesgo es grande para conductores y peatones. Vemos con preocupación que el problema se acentúa y es una situación que las autoridades municipales deben atender lo más pronto posible”, dijo Bautista.
“Basta con observar por un momento cuando pasa el transporte pesado y el puente se hunde. Vimos con alegría la noticia que el alcalde dio el año pasado sobre las medidas que se tomarían en ese sector. Deben retomarse porque el problema es permanente y necesita una solución definitiva”, agregó el experto.
La salida vieja a La Lima funciona como una vía de alivio para el bulevar del este, por donde circulan miles de vehículos al día, entre ellos una considerable cantidad de camiones y rastras.
“Mire, siempre lo hemos dicho: acá hasta que no ocurra una tragedia van a tomar medidas. Lo grave es que también hay paso peatonal y el peligro es mayor”, manifestó Carlos Ortega, vendedor de nieves que transita casi a diario por el sector.
Las denuncias también incluyen la acumulación de basura debajo del puente, situación que obstruye el canal y podría ocasionar problemas durante la temporada lluviosa.
“Ya es necesario que pongan atención a estos problemas, en vez de estar inventando proyectos en lugares donde no se necesitan”, expresó Vilma Mendoza, maestra jubilada.
Mientras tanto, los vecinos esperan que las autoridades declaren prioritario el proyecto o aprueben la licitación correspondiente para resolver el problema y evitar una tragedia en la ciudad.