La reciente construcción de separadores de carriles frente al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), en San Pedro Sula, ha generado una fuerte controversia entre conductores, peatones y usuarios del centro asistencial, quienes consideran que la medida, lejos de agilizar el tráfico, ha provocado mayores congestionamientos y riesgos de accidentes.
Alejandro Molina, uno de los afectados, expresó su malestar señalando que, “lo que se necesita son más agentes de tránsito que eviten que los vehículos se estacionen frente al Seguro Social. Estos separadores solo han generado más atraso e incluso accidentes, porque muchos conductores no se percatan y al intentar cruzar terminan subiéndose a ellos, causando más caos vial”.
A esta problemática se suma la falta de educación vial por parte de algunos conductores, en especial de buses del transporte público y taxis, quienes se estacionan por tiempo prolongado frente al IHSS para esperar pasajeros, pese a que la normativa municipal lo prohíbe.
Esta práctica de los conductores invade carriles de circulación, bloquea bahías designadas y obliga a otros vehículos a maniobrar de forma riesgosa, agravando el congestionamiento y generando molestias tanto a peatones como a conductores particulares que transitan por la zona.
Por su parte, peatones y usuarios del hospital consideran que el problema de fondo no se resuelve con separadores. Katerine Mendoza manifestó que en la zona urge una solución estructural de mayor alcance. “Aquí lo que se necesita es un puente aéreo, el embudo que se forma frente al Seguro es enorme, es un hospital regional al que a diario llegan miles de personas, muchas en vehículos, se deben mejorar las áreas de acceso y salida, y en esta zona sí es urgente un puente aéreo”, enfatizó.
Carlos Andrés Flores, gerente de la Gerencia de Prevención, Seguridad y Movilidad Urbana (Presemu), aclaró que la obra forma parte de un proyecto ejecutado por la concesionaria Siglo 21, ya que se trata de una zona concesionada. Según detalló, la implementación de los separadores se encuentra en una fase de “prueba”, con el fin de evaluar el comportamiento del flujo vehicular.
Flores explicó que la finalidad es mantener habilitados de forma permanente dos carriles rápidos (los del lado izquierdo), mientras que el carril derecho sea de menor velocidad. “Antes, los vehículos se estacionaban frente al IHSS y reducían la vía a uno o dos carriles, creando un embudo, con estos delimitadores se busca evitar que se parqueen y garantizar que los tres carriles se mantengan despejados”, señaló.
El proyecto ejecutado por el Siglo 21 también tiene como objetivo liberar las aceras para que los peatones puedan desplazarse sin obstáculos hasta el puente peatonal existente, el cual según recalcaron debe ser utilizado obligatoriamente para cruzar el bulevar.
Asimismo, señalaron que uno de los problemas persistentes es la obstrucción de las bahías de emergencia, especialmente por motocicletas mal estacionadas, lo que dificulta la salida de vehículos y ambulancias.
Los ejecutores del proyecto insistieron en que el bulevar no está diseñado para estacionamientos y que, incluso, existen parqueos alternos en zonas cercanas. No obstante, reconocieron que la falta de control y la costumbre de estacionarse frente al hospital han agravado el problema desde 2022.
Mientras tanto, la polémica continúa. Conductores, peatones y usuarios del IHSS coinciden en que el sector necesita soluciones integrales que prioricen la seguridad vial, el acceso rápido a emergencias médicas y una mejor planificación del tránsito.
Las autoridades municipales anunciaron que mantendrán reuniones con la concesionaria para evaluar ajustes al proyecto, dependiendo de los resultados que arroje esta etapa de prueba. Además, usuarios del IHSS han expresado su preocupación por el impacto que la nueva configuración vial tiene en personas adultas mayores, pacientes con movilidad reducida y familiares que llegan en condiciones de emergencia.
Muchos señalan que, aunque existen bahías destinadas para emergencias, estas no siempre están despejadas, lo que obliga a algunos conductores a detenerse momentáneamente en carriles de circulación, incrementando el riesgo de accidentes y retrasos. Esta situación, aseguran, contradice el objetivo principal de un hospital regional, que es garantizar un acceso rápido y seguro a la atención médica.
Especialistas en movilidad urbana consultados de manera independiente consideran que cualquier intervención en una zona de alta afluencia vehicular, como el entorno del IHSS, debe ir acompañada de estudios técnicos, señalización adecuada y presencia permanente de agentes de tránsito, especialmente durante las primeras semanas de implementación. Advierten que, sin estos elementos, proyectos que buscan ordenar el tráfico pueden generar el efecto contrario, aumentando la confusión y el malestar ciudadano.
Finalmente, vecinos y conductores hicieron un llamado a las autoridades policiales, municipales y a la empresa concesionaria para que se fortalezca el diálogo con la ciudadanía y se socialicen mejor las medidas adoptadas.