Más de 300 estudiantes del Centro Educativo César López de San Pedro Sula no iniciaron clases este día debido a una protesta encabezada por padres de familia, quienes mantienen cerrados los portones del centro educativo en rechazo a la gestión de la actual directora.
La manifestación se desarrolla desde tempranas horas de la mañana, con banderas y carteles colocados en el ingreso de la escuela, haciendo varias exigencias como el cambio de las autoridades del centro educativo de la colonia Villeda Morales, sector Rivera Hernández.
Según denunciaron los padres, el conflicto con la directora no es reciente y se arrastra desde años anteriores. Carolina Vindel, presidenta de la asociación de padres de familia, aseguró que existe una mala relación con la autoridad del centro, señalando presuntos malos tratos, falta de comunicación y desvalorización del esfuerzo que realizan los padres para mejorar las condiciones de las aulas. “Nos dijo que buscáramos otro centro educativo, que aquí no cabíamos”, expresó.
Los manifestantes también denunciaron la desaparición de proyectos y recursos con los que contaba la escuela, como una banda de guerra y una cocina didáctica que habría sido donada por una empresa privada.
Además, señalaron que la matrícula escolar ha disminuido drásticamente en más de mil estudiantes que eran anteriormente y este año la matrícula es solo de 300 estudiantes, debido a que muchos padres optaron por trasladar a sus hijos a otros centros educativos.
“Hay grados que apenas tienen ocho alumnos, antes esta escuela estaba llena”, lamentó Vindel, quien añadió que las mejoras en las aulas han sido producto exclusivo del aporte de los padres y no del acompañamiento de la dirección.
La líder comunal también denunció expresiones consideradas ofensivas hacia los padres de familia, lo que terminó de fracturar la relación con la directora, por lo que piden a las autoridades de educación hacer una investigación de las denuncias.
Ante la situación, el director en el distrito 26, profesor Gilberto Benítez, se hizo presente en el centro educativo y confirmó que se iniciará una investigación administrativa. “Vamos a establecer el diálogo con los padres, luego con los docentes y autoridades del centro. Ya se ha solicitado el libro de asistencia y los expedientes profesionales de la directora para verificar si existen irregularidades”, explicó.
Benítez aseguró que, de encontrarse errores o faltas por parte de la directora, se procederá conforme a la normativa con el objetivo de restablecer la paz y garantizar el derecho a la educación de los estudiantes. No obstante, reconoció que este tipo de conflictos suele repetirse al inicio del año escolar y afecta directamente a los alumnos.
Mientras tanto, decenas de niños llegaron al centro educativo con su uniforme y útiles escolares, solo para encontrarse con los portones cerrados. “Venía ilusionada, lista para comenzar clases, y ahora no habrá”, expresó una madre mientras consolaba a su hija, estudiante de quinto grado.
Hasta el cierre de esta nota, los padres de familia mantenían la protesta de forma indefinida y confirmaron que no habrá clases hasta que las autoridades educativas den una respuesta concreta a sus demandas. Las autoridades de Educación informaron que se mantienen atentos al desarrollo del conflicto para evitar mayores afectaciones al calendario escolar.