Viajes, pasajes y comidas fantasma en la Enee: casi L200 millones sin rastro público
Pese a su crisis financiera, la Enee reportó casi 200 millones de lempiras en viajes, pasajes, viáticos y comidas entre 2022 y 2025
- Actualizado: 19 de abril de 2026 a las 22:00 /
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) reportó 198.6 millones de lempiras en viajes, pasajes, viáticos y comidas entre 2022 y 2025. Pero en el período analizado, el registro del gasto por exfuncionario apenas deja ver una fracción mínima frente al volumen global reportado.
LA PRENSA Premium obtuvo ese monto total a través de la solicitud de información SOL-ENEE-1831-2026. Ese dato, además, fue contrastado por esta unidad en el apartado de gastos del Portal Único de Transparencia de la estatal eléctrica.
Para este análisis, este equipo recopiló la erogación correspondiente a cinco tipos de gasto: pasajes nacionales, pasajes internacionales, viáticos nacionales, viáticos internacionales y alimentos y bebidas.
En la respuesta enviada por la Oficina de Transparencia de la Enee, las nuevas autoridades notificaron que no tienen un informe en detalle que permita establecer cuánto de ese dinero gastó cada exfuncionario que, por la envergadura de su cargo, tenía acceso a esos fondos.
En ese vacío documental, heredado de la gestión anterior, esta unidad de investigación examinó en el Portal Único de Transparencia los apartados de gastos, compras y liquidación presupuestaria, en busca de documentos que justificaran y permitieran individualizar ese dinero por exfuncionario.
Pero fue en esa misma búsqueda donde apareció la primera grieta. En el apartado de gastos, aun sumando a varios de los exfuncionarios más cercanos al exgerente general Erick Tejada y que ocuparon puestos clave durante su gestión, los registros individualizados no alcanzan ni 2.5 millones de lempiras.
Ese contraste corresponde únicamente a personas que ostentaron cargos de jerarquía dentro de la estatal. Sin embargo, en esos mismos registros públicos también hay evidencia de que empleados sin cargos gerenciales accedieron a esos objetos de gasto durante ese período. Eso muestra que ese dinero no se movió solo en la cúpula.
Para seguirle la pista a ese dinero, esta unidad de investigación también escrutó el apartado de compras, donde por ley deberían constar las facturas y otros respaldos de estas erogaciones. Pero tampoco ahí apareció un soporte documental que sustentara, de forma pública y completa, cómo se usó buena parte de esos fondos.
Ese vacío coincide con lo relatado por una fuente de la institución que conoció de cerca el uso discrecional de estos recursos y que habló bajo anonimato con LA PRENSA Premium. De acuerdo con lo expuesto, lo que hoy aparece como opacidad no fue un accidente administrativo, sino una estrategia de exfuncionarios para no dejar huella pública de cómo, en qué y quién gastó el dinero.
La fuente añadió que esa cúpula que estuvo al frente de la estatal eléctrica sí conserva respaldo documental de sus gastos, pero manejado de tal manera que, si ese esquema quedaba expuesto, en los canales públicos solo apareciera el mínimo visible: un gasto que no suma ni 2.5 millones de lempiras.
Para darle la oportunidad de explicar esa desproporción, así como justificar por qué se gastó tanto dinero en viajes dentro de una institución llamada a atender la red eléctrica del país, LA PRENSA Premium escribió por WhatsApp y llamó al exgerente general Erick Tejada. Pero no respondió.
La bolsa anual del gasto
Para exponer cuánto aparece a nombre de cada exfuncionario en los registros públicos, primero hay que revisar cómo se distribuyó entre 2022 y 2025 el gasto que la Enee reportó en viáticos, pasajes y comidas. En total fueron 198.6 millones de lempiras, pero no repartidos de forma uniforme. Hubo saltos abruptos, descensos y una constante que dominó toda la serie: el peso de los viáticos.
El año de mayor gasto fue 2023. En ese período, la estatal reportó 87.3 millones de lempiras, casi la mitad de todo el dinero analizado. La mayor parte de esa erogación se concentró en viáticos nacionales e internacionales, ambos con 40.5 millones de lempiras.
Después aparece 2025, con 50.4 millones de lempiras. A diferencia de 2023, el gasto ya no estuvo repartido entre dos grandes rubros, sino claramente cargado en los viáticos internacionales, que absorbieron 44.2 millones. Los viáticos nacionales quedaron reducidos a 1.1 millones.
En 2024, la Enee reportó 37.3 millones de lempiras. Ese año volvió a imponerse el componente nacional: los viáticos nacionales sumaron 28.8 millones, mientras los internacionales quedaron en 3.4 millones.
El año de menor gasto fue 2022, con 23.6 millones de lempiras. También ahí el rubro dominante fueron los viáticos nacionales, con 19.7 millones, muy por encima de los internacionales, que apenas rozaron los 146 mil lempiras.
Leída en conjunto, la serie deja una señal inequívoca: la mayor parte de ese dinero no se concentró en pasajes nacionales e internacionales ni en alimentos y bebidas, sino en viáticos durante la gestión de Erick Tejada.
La cúpula y el gasto que no cuadra
La revisión de los registros individualizados de la cúpula que rodeó a Erick Tejada deja al descubierto otra grieta: frente a los 198.6 millones de lempiras reportados por la Enee entre 2022 y 2025, lo que aparece cargado a nombre de esos exfuncionarios apenas supera los 2.4 millones, incluso al incorporar otros tipos de gasto.
No se trataba de empleados de segundo orden. La revisión se enfocó en exfuncionarios que ocuparon cargos estratégicos y de jerarquía dentro de la gerencia, la operación, el área administrativa, la coordinación técnica y la asesoría inmediata de la estatal.
Dentro de ese grupo, el monto más alto corresponde a Riki Dubón, quien primero se desempeñó como director de talento humano y luego como director legal, con poco más de 1 millón de lempiras. Le sigue Vladimir Rodríguez Paz, hijo de la exsecretaria de Salud Nerza Paz y entonces gerente operativo, con 668 mil lempiras.
Después aparecen Christhian Sanabria y el propio Erick Tejada, dos de las figuras con mayor poder político dentro de la estatal. Sanabria primero se desempeñó como jefe de coordinación técnica y luego como gerente de la Unidad Técnica de Control de Distribución (UTCD) de la Enee, con 214 mil lempiras, mientras Tejada registra casi 160 mil lempiras.
Más abajo figuran René Gonzales, gerente administrativo, con 232 mil lempiras; Andy Joel Rivera, asesor de la gerencia general, con 155 mil; y Noé Edilberto García, jefe del departamento de relaciones laborales, con 29 mil lempiras.
Hasta este tramo cobra más sentido lo expuesto por la fuente. En la estatal sí quedó registrado el gasto de 198.6 millones de lempiras, pero no lo que realmente usaron, con nombre y detalle, los exfuncionarios que integraron ese núcleo de poder.
Entonces, expuso la fuente, la colocación de personas de confianza en puestos clave permitió justamente eso: que el gasto bruto quedara expuesto, pero no el recorrido completo del dinero. Así, solo una parte mínima aparece cargada en registros individuales, mientras el resto quedó sin evidencia pública suficiente para explicar cómo ni para qué se drenó.
Eso no significa que en la Enee no existan registros individualizados de ese tipo de gasto. En el Portal Único de Transparencia sí aparecen otros empleados con erogaciones en esos rubros, aun sin ocupar cargos de esa jerarquía. Precisamente por eso, resulta más llamativo que en la cúpula que rodeó a Tejada el rastro siga siendo mínimo frente al gasto bruto reportado.
Más revelador todavía, dentro del entorno de Tejada hay casos en los que no aparece en el Portal Único de Transparencia ningún gasto individual, pese a que se trataba de personas que formaban parte de la estructura que lo rodeó.
En esa línea encaja el caso de Elvis Alejandro Flores Luna, cercano a la cúpula que acompañó a Tejada y entonces gerente de Asuntos Legales y Regulatorios de la UTCD. Según lo relatado desde dentro de la institución, Flores Luna participó en un viaje a Costa Rica presentado como oficial, pero que en realidad respondía a otra lógica.
Flores Luna agredió a una mujer en un hotel, de acuerdo con lo relatado desde dentro de la institución. El episodio primero se intentó mantener en reserva, pero terminó trascendiendo dentro de la estatal hasta derivar en su salida.
La versión quedó reforzada con un comunicado interno del 28 de abril de 2025, al que tuvo acceso esta unidad de investigación, en el que la Enee informó la desvinculación irreversible de Flores Luna por graves denuncias de violencia de género en perjuicio de personal bajo su responsabilidad.
Gasto desmesurado; una institución quebrada
El hallazgo no solo expone opacidad en los registros de la Enee. También abre otra discusión sobre cómo se administran los recursos públicos dentro de una empresa que sigue quebrada y absorbiendo dinero del Estado.
Carlos Hernández, director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), consideró que el caso confirma un problema histórico dentro de la estatal: una estructura que sigue recibiendo presupuesto, pero sin despejar dudas sobre el uso eficiente y transparente de esos recursos.
Para Hernández, la magnitud del gasto y la falta de trazabilidad pública refuerzan la necesidad de una revisión de fondo sobre el manejo administrativo y financiero de la Enee, así como una respuesta de las instituciones llamadas a fiscalizarla.
“Esos datos solo evidencian la falta de conciencia en querer tener una administración sana. Creo que hoy más que nunca esa acción justifica para que se pueda hacer una auditoría efectiva”, afirmó Hernández.
La lectura de Kevin Rodríguez, analista en temas de energía, va en la misma dirección. Dice que el caso no debe verse como un hecho aislado, sino como otra expresión de una práctica discrecional que se ha repetido en la Enee a lo largo de distintas administraciones.
Rodríguez advirtió que el dato golpea más porque aparece en una institución que ha pasado por varios gobiernos sin corregir ese patrón.
“No es primera vez ni tampoco es nuevo que se estén haciendo este tipo de abusos de autoridad o gasto discrecional dentro de la Enee”, sostuvo Rodríguez.
Durante años, la crisis de la Enee se ha explicado por las pérdidas técnicas. Pero este caso muestra que el problema también está en el manejo institucional del dinero y en la falta de rastro documental sobre una parte de esos recursos.
La dimensión del hallazgo pesa más por el tamaño de la estatal. En el proyecto de presupuesto reformulado de 2026, la Enee figura con 59,500 millones de lempiras, tras un recorte de 5,900 millones. En una institución de ese tamaño, el debate no puede quedarse solo en las pérdidas técnicas, sino también en cómo se mueve el dinero puertas adentro.
Metodología
- Para este análisis, se recopiló información del portal de transparencia de la ENEE, específicamente del apartado de ejecución presupuestaria. Se consideraron cinco categorías de gasto: pasajes nacionales, pasajes internacionales, viáticos nacionales, viáticos internacionales, y alimentos y bebidas, correspondientes al período comprendido entre 2022 y 2025.