08/08/2022
01:24 AM

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2.5 millones en crisis por alimentos en junio

Texiguat, ubicado en el corredor seco, se declara en inseguridad alimentaria a causa de las bajas cosechas y pronósticos climáticos poco alentadores.

TEXIGUAT

Texiguat, un municipio de El Paraíso ubicado en el corredor seco, se declaró en estado de inseguridad alimentaria para enfrentar una crisis que afectará a más de 2.5 millones de personas entre junio y agosto.

Las autoridades de este municipio oriental, con cerca de 9,000 habitantes (INE, 2019), tomaron esa decisión luego de registrar una reducción en la cosecha de granos básicos y observar que, en la medida que transcurren los días, los hogares están quedando sin maíz.

Erick Mejía, alcalde de Texiguat, le explicó a DIARIO LA PRENSA que “la cosecha de postrera resultó mínima producto de la escasa cantidad de lluvia que hubo durante la etapa de invierno. Hoy, los hogares, en su mayoría pobres, se están quedando sin maíz y maicillo, que utilizan para hacer tortillas en municipios del corredor seco”.

Experto

Erick Mejía, acalde de Texiguat

“Estamos en inseguridad alimentaria porque no tuvimos buena producción y hoy tenemos malos pronósticos climáticos”.

Funcionarios del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), que visitaron ese municipio, les advirtieron a las autoridades locales que los cultivos del ciclo de primera, cuyas siembras arrancan en mayo, están en riesgo dado a que habrá condiciones climatológicas adversas para la agricultura en el corredor seco.

Mejía le informó a DIARIO LA PRENSA que “los agricultores están sembrando, pero muchos de esos pequeños cultivos se van a perder por la falta de agua, según las proyecciones de Cenaos de Copeco. En la segunda quincena de mayo lloverá, pero no lo necesario y después habrá una especie de veranillo”.

Con la declaración del estado de inseguridad alimentaria, las autoridades locales aprobaron la creación de un banco solidario de alimentos que abastecerá con productos comprados con recursos económicos de la municipalidad, donaciones del Gobierno central y voluntarios, como organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y ciudadanos solidarios.

Experto

Luis Sierra, agricultor de Texiguat:

“Esperamos que el gobierno de Xiomara castro ponga los ojos en estos municipios. los anteriores no lo hicieron”.

“Con este banco solidario de alimentos, nosotros atenderíamos a 45 centros educativos con merienda fresca y merienda seca (compuesta por frijoles y maíz). La merienda seca es la que históricamente ha dado el Gobierno a través del Programa Nacional de Merienda Escolar. Nosotros la queremos complementar con yuca, camote, ayote, lácteos, frutas, como la papaya, que se pueden cosechar en la zona”, dijo.

Las autoridades de Texiguat son del criterio que, por medio de la merienda escolar, pueden atenuar el impacto de la crisis porque atenderán de manera directa a más de 3,000 menores de 15 años (equivalente al 34% de la población) y a más de 1,000 personas con edades superiores a los 60 años. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en este municipio viven 8,880 habitantes (2019).

Luis Sierra, agricultor de 48 años y padre de cuatro menores de 18 años, le dijo a Diario LA PRENSA que la producción agrícola es precaria debido a que “las tierras son áridas y el invierno muy corto”.

“Yo cultivo maíz y maicillo... últimamente nos va muy mal. Desde hace cuatro años, las plantaciones de maicillo son afectadas por una enfermedad. Yo tengo cultivado unas seis manzanas de maíz, pero estoy viendo que ya nos cayó la plaga de la langosta y no creo que logre sacar una buena cosecha por falta de agua”, expresó.

El mes anterior, Laura Suazo, ministra de Agricultura, visitó Texiguat para conocer la situación y buscar soluciones ante un escenario crítico; sin embargo, los habitantes le insisten al Gobierno “que ponga los ojos en Texiguat porque los anteriores nunca ayudaron al municipio”.

Los agricultores de Texiguat y municipios vecinos perdieron gran parte de la cosecha de maíz por la falta de lluvias.

“Los habitantes del corredor seco producimos solo para comer y necesitamos ayuda. La situación se ha puesto más difícil para nosotros por el aumento de los precios de los insumos agrícolas. Eso nos tomó por sorpresa. El abono y la urea no la podemos comprar, vale más de L1,000. Necesitamos ayuda del Gobierno”, manifestó.

En Texiguat, particularmente, la escasez de alimentos se torna más dramática porque los habitantes carecen de agua potable. Pese a que un río cruza el municipio, más del 40% de las comunidades, las que se encuentran en la parte alta y no en la depresión, no reciben este recurso.

Cientos de personas que viven en las aldeas colindantes con el municipio de Liure madrugan todos los días para acarrear agua (desde la 1:00 de la mañana hasta las 12:00 del mediodía) de pozos artesanales que poseen los vecinos de Travesillita. Una gran parte de ellos sufre problemas renales por el bajo consumo del líquido, afirman.

Los ciudadanos de Texiguat esperan, con el apoyo del Gobierno y la organización no gubernamental Sur en Acción, la creación de un centro de aprendizaje para la resiliencia adonde llegarían representantes de todos los habitantes del corredor seco a capacitarse en la diversificación agrícola. Este proyecto costará L4.3 millones y será financiado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Texiguat es tan solo uno de los más de 140 municipios que se encuentran en el corredor seco y que periódicamente a causa de la sequía se enfrentan a escasez de alimentos. Todas las comunidades incrustadas en esta región se caracterizan por tener hogares con bajos ingresos, altos niveles de desnutrición y servicios precarios de saneamiento.

La Unidad Técnica de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Utsan) ha estimado que los habitantes de esa zona más los radicados en otras partes del país (que no sufren sequía), este año, entre junio y agosto, se encontrarán en el nivel 3 y 4 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF).

Es decir, 2,291,000 personas entrarán en crisis (fase 3), 545,000 hogares; y 353,000 estarán en emergencia (fase 4), 84,000 hogares. De esa cifra, más de 37,000 personas están Cortés, 38,890 en Choluteca, 34,488 en Francisco Morazán, 33,824 en Santa Bárbara y en menor cantidad en el resto de departamentos.

Este mes comenzaron a sembrar la cosecha de primera; sin embargo, ellos no están optimistas porque no tendrán suficientes lluvias.