San Pedro Sula, Honduras. La terna de juezas de la Sala Tercera del Tribunal de Sentencia suspendió el juicio oral y público contra Gloria Marina López Pineda, acusada de matar a puñaladas a su hija recién nacida.
Autoridades del Ministerio Público (MP) informaron que el tribunal suspendió las audiencias debido a que tenía la agenda llena y determinó reanudar el juicio el 16 de noviembre de 2026.
El juicio comenzó el lunes 19 de octubre de 2026 y estaba previsto que se desarrollara en tres días; sin embargo, solo hubo audiencias durante dos jornadas.
Según lo informado, en esas dos audiencias únicamente se evacuaron las pruebas presentadas por las fiscales a cargo del caso.
Entre las pruebas presentadas por la Fiscalía figuran la declaración de un perito en genética forense, el testimonio de la propietaria de la vivienda donde ocurrió el crimen y el dictamen de la autopsia practicada al cuerpo de la bebé.
Durante la etapa incidental, las fiscales propusieron una pericia de histopatología para determinar si la bebé estaba viva cuando su madre presuntamente le infirió las puñaladas.
La carga probatoria del Ministerio Público incluye cuatro testigos, seis pruebas documentales y seis pruebas técnico-científicas. Entre estas últimas figuran dictámenes psiquiátricos y psicológicos, pruebas de ADN de la bebé y el dictamen de autopsia, en el que se describen las heridas de arma blanca que sufrió la recién nacida.
Ocultó el cuerpo en un recipiente para basura
El crimen ocurrió el domingo 11 de mayo de 2025, en el marco de la celebración del Día de la Madre. López Pineda trabajaba como empleada doméstica en una vivienda de la residencial Santa Mónica, en San Pedro Sula, departamento de Cortés.
La investigación establece que Gloria Marina López dio a luz en secreto en el interior de la vivienda donde trabajaba. Después, salió de la habitación sangrando y manifestó a sus empleadores que presentaba problemas menstruales.
Al observar que se encontraba en evidente estado de emergencia, sus empleadores la trasladaron de inmediato al hospital Mario Rivas, donde los médicos confirmaron que acababa de dar a luz.
Ante la situación, los empleadores regresaron a la vivienda y hallaron el cuerpo sin vida de la recién nacida en el servicio sanitario, envuelto en una toalla dentro de un recipiente para basura.
Cuando la bebé fue llevada al hospital, los médicos confirmaron su fallecimiento y observaron que presentaba heridas provocadas por arma blanca, incluida una en el cuello.
Las autoridades fueron notificadas para realizar el levantamiento cadavérico. Posteriormente, iniciaron las investigaciones y detuvieron a la madre de la bebé.
Según las investigaciones policiales, durante la inspección de la escena del crimen se estableció que Gloria Marina López Pineda presuntamente utilizó un cuchillo de cocina para atacar a la recién nacida. El ataque le habría provocado una herida en el cuello y otras cinco lesiones con arma blanca en distintas partes del cuerpo.