Florida, Estados Unidos. Rachael Reed, fundadora y propietaria del hotel boutique Arca, ubicado en West Bay Beach, Roatán, Honduras, figura entre las nueve personas que murieron el domingo al estrellarse un avión privado en Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida.
Rachael Reed era amiga cercana de la familia Robinson, que viajaba en la aeronave desde Austin, Texas, con destino a las Bahamas. El accidente también cobró la vida del empresario tecnológico Adam Robinson, de 44 años, su esposa Helen Sharp y los dos hijos del matrimonio, Emma y Charlie, también identificados en algunos reportes iniciales como Bella.
La empresaria hotelera había desarrollado su proyecto turístico en Roatán, donde transformó una propiedad histórica conocida como Island Pearl en Arca Boutique Hotel, un establecimiento de estilo selvático que abrió sus puertas en diciembre de 2023.
El hotel se encuentra en West Bay, una de las zonas turísticas de Roatán, y se caracteriza por su diseño ecológico, con cabañas de madera integradas al entorno natural, acceso a una playa privada y el restaurante Ahari. El establecimiento se convirtió en el principal proyecto empresarial de Reed en el Caribe.
De acuerdo con los reportes sobre las víctimas, Rachael Reed alternaba su vida entre Austin, Texas, y su actividad como empresaria hotelera en Honduras. Su cercanía con los Robinson la llevó a compartir el viaje privado que terminó en tragedia en Florida.
Entre los pasajeros también se encontraban Anita Maria Cetina, quien trabajaba como niñera de los hijos de la pareja, y Charmi Fehr, otra amiga cercana de la familia. Los siete ocupantes conformaban el grupo de pasajeros que viajaba a bordo del avión.
La tripulación estaba integrada por el capitán Jeff Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, residente del condado de Palm Beach. Ambos también fallecieron en el accidente.
El avión privado había salido de Austin, Texas, y tenía como destino las Bahamas, pero se precipitó a tierra en el sector de Greenacres, en el condado de Palm Beach. Las nueve personas que viajaban en la aeronave murieron.