La Enee, crecientemente deficitaria

Análisis sobre la crisis financiera de un ente estatal y los retos urgentes para su reestructuración en Honduras

Este ente autónomo le genera cada vez mayores pérdidas económicas al país, sin que se perciba una decidida y enérgica voluntad política al más alto nivel para cuando menos intentar contener su estado terminal de agonía institucional.

Sus niveles de endeudamiento rebasan con creces la capacidad financiera del Estado para gradualmente reducirla.

Los intereses a pagar puntualmente desequilibran el presupuesto anual de ingresos y egresos de la nación.

Varios de los contratos firmados con proveedores privados, a los que se les adeudan cantidades considerables, fueron negociados en condiciones onerosas para el fisco; es decir, para nosotros los contribuyentes.

Los atrasos en los pagos ya suman 1,050 millones de dólares.

Las recientes declaraciones del presidente Nasry Asfura ofrecen, de cumplirse, la esperanza de que, finalmente, se toma al toro por los cuernos.

“... El problema más grave de Honduras, donde nos estamos desangrando, vamos a tomar acciones. Si no actuamos firmemente, Honduras estará enfrentando serias dificultades económicas, con pérdidas en salud, educación, infraestructura, construcción de represas...”.

Algo similar puede decirse respecto a Hondutel.

Si se concluye que por razones de seguridad nacional no serán privatizadas, ¿qué hacer?

Para empezar, recuperar las millonarias deudas contraídas por entes públicos y negocios particulares, implementar mantenimientos en los sistemas de distribución, transmisión y generación, ya obsoletos.

Seguidamente, eliminar la crónica corrupción interna, el personal supernumerario, convertirlas en empresas por acciones a ser vendidas tanto a particulares -nacionales y extranjeros-, organizaciones, municipios.

Su politización debe llegar a su fin a la brevedad.

El invertir en energías renovables: solar, eólica, geotérmica, progresivamente reduciendo la excesiva dependencia en el petróleo y sus derivados, altamente contaminantes y sujetos a coyunturas en su abastecimiento que escapan a nuestro control, ya que se originan en los países productores del llamado oro negro, varios de ellos sujetos a inestabilidad política y/o conflictos bélicos.

Las elevadas temperaturas, más la prolongada sequía por efecto de El Niño, inciden de maneras diversas en el abastecimiento hídrico y energético, provocando apagones cada vez más frecuentes, particularmente en la zona norte del país, mientras la demanda insatisfecha crece sobre todo en horas pico. Patuca III ya cesado en el abastecimiento energético por falta de agua para activar las turbinas.

Especialmente en el corredor seco de la zona central, las cosechas se perdieron con las consiguientes hambrunas colectivas. La producción de lácteos se ha reducido significativamente.

Las empresas de propiedad privada también deben iniciar su reconversión industrial, modernizando sus plantas, equipos, servicios ofrecidos.

Lo peor será el pretender que todo está bajo control, continuando la hemorragia anual, cada vez más intensa, en ambas empresas del sector estatal.

Si el actual titular del Poder Ejecutivo cumple con lo prometido, obtendrá el respaldo total de sus compatriotas, al igual que de los organismos internacionales de crédito.

Caso contrario, habrá incumplido con lo declarado y arriba reproducido, provocando frustraciones colectivas. Le tomamos sus palabras como un compromiso irrenunciable con la nación.

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