De personas a mercancías

La trata de personas y el desplazamiento forzado someten a miles a explotación, violencia y esclavitud. Honduras enfrenta esta realidad con víctimas en varios departamentos

  • Actualizado: 23 de septiembre de 2026 a las 00:10 -

Tal el destino impuesto a miles de personas en distintos continentes, forzadas a diversas formas de esclavitud que incluyen la prostitución, mendicidad, sicariato, servidumbre, pornografía, tráfico de drogas, extracción de órganos.

El desplazamiento forzado y la trata de seres humanos van de la mano, constituyendo dos violaciones directas a derechos humanos fundamentales: a la vida, libertad, seguridad. Tanto menores de edad como adultos son objeto de estas modalidades del crimen organizado local y extranjero, que utiliza diversas estrategias que van desde la violencia desnuda hasta la oferta de empleo en el exterior.

Se trata de dos delitos transnacionales que generan cantidades millonarias a las y los traficantes. De hecho, constituyen la tercera acción delictiva más lucrativa en el mundo, solamente detrás del comercio de drogas y la venta de armas. Quienes logran ser rescatados de esta infamante condición son la minoría, perdurando a lo largo de su vida traumas físicos y psicológicos.

Para la mayoría de personas secuestradas, su existencia cotidiana transcurre inmersa en el terror, el sometimiento físico y mental a sus dueños que han logrado doblegar la voluntad, autoestima e independencia de las y los convertidos en zombis autómatas que responden sin cuestionar los dictados de sus amos.Y quienes intentan recobrar su libertad sin lograrlo son sometidos a castigos físicos, a efecto de inculcar de una vez y para siempre que ya no son personas, convertidos en cosas.

El libre albedrío y la dignidad han sido erradicados de sus mentes, al igual que cualquier vestigio de sentimientos nobles: la solidaridad y compasión para con el prójimo.

Honduras no está inmune a esta modalidad criminal, siendo los departamentos de Francisco Morazán, Cortés, Choluteca, Olancho, Atlántida, Islas de la Bahía y Yoro los que registran el mayor número de desplazados y desaparecidos.Entre las víctimas debe incluirse a los migrantes que se desplazan desde sus naciones a través del istmo centroamericano, cruzando territorio mexicano como trampolín para intentar cruzar la frontera con Estados Unidos e ingresar a la Unión Americana.

A lo largo de ese extenso recorrido de miles de kilómetros, todo puede ocurrir, incluyendo secuestros y masacres.El caso más emblemático en Honduras es el de la joven Angie Peña. A casi cinco años de su desaparición, ni su familia ni las autoridades conocen su paradero, lo que revela las grandes limitaciones existentes en los entes investigativos del Estado, además de la infiltración de delincuentes en su interior.

Para contar con información actualizada del número de compatriotas afectados tanto por el desplazamiento forzado como por el tráfico de personas, se requiere el contar con bases de datos actualizadas, partiendo de las denuncias presentadas por familiares como por el intercambio de casos con cuerpos policiales de otros países e Interpol.

Las reformas al Código Penal recién aprobadas por el Congreso Nacional deben incluir el declarar a las y los integrantes de redes de tráfico de personas y desplazamiento forzado como organizaciones terroristas de alta peligrosidad, lo que permitirá ampliar las facultades de los cuerpos de seguridad en el intento por neutralizar esta forma de explotación del hombre por el hombre que continúa cobrando, cada vez más, un mayor número de víctimas inocentes e indefensas.

Redacción La Prensa
Redacción La Prensa
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LA PRENSA es el decano de los diarios impresos en Honduras y líder en audiencias en las plataformas digitales. Se fundó el 26 de octubre de 1964 en la ciudad de San Pedro Sula.

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