Ha llegado a su final este evento balompédico que atrae y concita la atención de millones de personas en todos los países del planeta. Serán nuestros colegas especializados en actividades deportivas quienes analizarán en detalle los múltiples sucesos y aspectos vinculados con este deporte, surgido en Inglaterra y que se popularizó a escala global, tanto en su práctica como participantes directos e indirectos, desde jugadores, entrenadores, preparadores físicos, médicos, psicólogos, directivos, medios de comunicación masiva y espectadores.
Se ha expandido al mundo de los negocios, generando cuantiosas sumas por concepto de ingresos recaudados, salarios, publicidad y derechos de imagen, lo que conlleva riesgos y responsabilidades de carácter financiero y jurídico que deberían siempre y en toda ocasión estar debidamente controladas y supervisadas para impedir tanto evasiones fiscales como infiltraciones por parte del crimen organizado.
Tres sedes compartieron el desarrollo de este campeonato: Canadá, Estados Unidos y México, contando con excelente infraestructura física que resultó clave para el éxito organizativo. La asistencia a los estadios superó todas las expectativas, pese a los altos precios cobrados.
Si bien nuestro país no logró clasificar, a pesar de haber encabezado durante varias fechas el primer puesto en el grupo de naciones con los que compitió, miles de compatriotas de todas las edades siguieron paso a paso el desarrollo de tal evento, apoyando a la selección de su preferencia.
Destacada actuación realizada por los árbitros hondureños encabezados por Said Martínez, al punto que, dada su desempeño profesional, fueron escogidos para impartir justicia en juegos posteriores al primero, poniendo en alto el nombre de la patria.
Las influencias políticas no deberían estar involucradas en decisiones estrictamente deportivas. Lamentablemente, sí estuvieron presentes, lo que desdice de la imagen de la Fifa, ya desmejorada por actos de corrupción de anteriores directivos tanto en la sede central como en algunas nacionales.
Igualmente, de nueva cuenta ocurrieron algunas expresiones y declaraciones de carácter racista, que merecen el repudio y condena de todo ser humano. En algunas de las sedes mexicanas volvieron a ocurrir expresiones colectivas de naturaleza homofóbica, que de igual manera deben ser condenadas.
El fútbol es una actividad lúdica, de esparcimiento y práctica de valores éticos: respeto al contrincante, estricto apego a las reglas del juego, desarrollo de habilidades y destrezas físicas y mentales, espíritu de solidaridad, tal como lo recordó el técnico Lionel Scaloni de Argentina: “El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa”. La niñez y la juventud que practica o desea practicarla debe asimilar y hacer suyos tales principios.
Ha llegado a su conclusión esta competencia; dentro del próximo cuatrienio, el 2030, competirán 64 selecciones, esperando que la nuestra sea una de las participantes, con el mismo pundonor de actuaciones previas.
Durante un mes, dicho torneo atrajo la atención y el fervor de billones de personas de todas las nacionalidades, etnias y condiciones socioeconómicas.