Acefalía en la alcaldía de Guanaja

La crisis electoral en Guanaja evidencia tensiones políticas y falta de coordinación institucional tras la suspensión de la votación

Los lamentables hechos ocurridos el pasado domingo 15 del corriente en ese municipio isleño, incluyendo la toma y daños materiales en los centros de votación, enfrentamientos entre afiliados a los Partidos Nacional y Liberal, bloqueo a la pista de aterrizaje del aeropuerto, obligaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) a suspender la nueva votación indefinidamente, “hasta cuando haya condiciones”.

El uso de la fuerza para impedirla, ante el empate ocurrido en la primera votación, en la que ambos candidatos obtuvieron exactamente el mismo número de sufragios, tras el debido recuento de papeletas electorales, ha merecido dos declaraciones puntuales.

Una, formulada por la viceministra de Derechos Humanos, Kathia Crivelli, denunciando el irrespeto “a la institucionalidad, violación de derechos civiles y electorales, violencia”; el otro por parte del presidente del Tribunal de Justicia Electoral, Mario Flores Urrutia: “En ningún momento” se ha ordenado al CNE repetir la elección”, aclarando que lo que se le pidió a dicho ente fue la sustitución de ocho actas para el recuento jurisdiccional, y si aun persistiera el empate inicial, proceder a repetir la elección.

Obviamente, ha ocurrido falta de coordinación entre el CNE y el TJE, lo que ha desembocado en lo que debe ser calificado de desobediencia civil por parte de un sector poblacional que considera haber ganado al habérsele adjudicado inicialmente la victoria comicial.

Solamente los medios conciliatorios por parte de ambas posiciones deben prevalecer para alcanzar consensos que permitan proceder de acuerdo a lo que ordena la Ley Electoral vigente en casos como el ocurrido en Guanaja, en un ambiente ya exento de cualquier intimidación.

Para ello, las autoridades máximas de ambos partidos políticos deben estar presentes cuando se decrete la segunda y definitiva elección, a efecto de persuadir a sus militantes de actuar dentro de los cánones de la civilidad y legalidad.

Cuando se realice la nueva elección municipal se requiere también de la presencia de las autoridades policiales como medida preventiva que impida cualquier acto de fuerza, neutralizando posible repetición de acciones ilícitas en el nuevo proceso, que debe definir, de una vez por todas, de manera absolutamente pacífica y transparente, a la planilla triunfadora, deponiendo la continuación de cuestionamientos y dudas respecto al desenlace electoral. La Corporación Municipal de Guanaja no puede continuar a la deriva, tal como ahora ocurre, lo que paraliza el normal funcionamiento de sus diversas funciones y actividades, en perjuicio directo de la población local y visitante, al igual que de la economía insular.

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