Conocí Tegucigalpa un 12 de septiembre de 1959. Era un jovencito lleno de ilusiones, vendiendo productos mexicanos. Recuerdo que por aquel entonces se hacía énfasis en “las ciudades gemelas”. El puente Mayol dividía Comayagüela y Tegucigalpa. En cualquier forma, toda ella era considerada la ciudad capital. El presidente era el dr. Ramón Villeda Morales, un hombre muy respetable, con una gran personalidad. No recuerdo quién era el alcalde.
Mucho tiempo después, ya con la franquicia Dale Carnegie, vinimos a vivir a Tegucigalpa. Luisa Margarita, mi esposa sampedrana, estuvo de acuerdo en radicarnos aquí. Después de haber vivido en la Ciudad de México y San Salvador por mi trabajo, entonces en la industria textil, finalmente estábamos en Tegucigalpa. Y este sería nuestro hogar por muchos años. Mis hijos crecieron, estudiaron e hicieron amistades en esta ciudad.
Aquí, en Tegucigalpa, conocí gente maravillosa como Lastenia Smart de Lobo, con un notable éxito en Dale Carnegie por muchos años. A Marlon García Montano, que es mi compañero de trabajo por más de 40 años. En el Club Rotarios Tegucigalpa Sur estoy activo por 46 años ya. Y Luisa Margarita, mi esposa por 49 años, falleció hace 4 y sus restos reposan en Jardines de Paz Suyapa.
Sí, Tegucigalpa ha pasado a ser una ciudad cercana a mi corazón. San Pedro Sula ha sido la ciudad de mis amores. Nicaragua y Costa Rica están llenas de mis recuerdos en mis andanzas de Dale Carnegie. Como Barcelona, Madrid, Buenos Aires, Caracas, Bogotá y Monterrey, ayudando a desarrollar trainers en mis tiempos de Master Trainer.
Mis dos hijas y mis dos hijos, ya graduados, ingresaron exitosamente a esta mundialmente famosa Organización Carnegie, dos en San Pedro y dos en Tegucigalpa, y ellos siguen con éxito creciente el legado del Sr. Dale Carnegie.
Tegucigalpa fue fundada un 29 de septiembre de 1578 con el nombre de Real de Minas San Miguel, y se convirtió en capital de Honduras en 1880 por el presidente Marco Aurelio Soto. Hoy tiene más de un millón y medio de habitantes. Tiene muchos problemas, pero también está llena de oportunidades.
LO NEGATIVO: Centrarse tan solo en sus dificultades y subestimarla.
LO POSITIVO: Tegucigalpa, mi hogar por tantos años, ¡está celebrando sus 448 años de fundación!