Su colaboración es esencial para asegurar que los libros lleguen a cada niño beneficiario y que los docentes los utilicen en el aula, ya que se trata de textos oficiales aprobados por la Secretaría de Educación. Así, el programa se consolida como un esfuerzo conjunto entre las instituciones educativas, la Fundación Concordia, los maestros, los alumnos y sus familias, todos comprometidos con mejorar la calidad y equidad de la educación pública hondureña.
Los textos se entregan sin costo y pasan a ser propiedad permanente de los niños al finalizar el año escolar. Este modelo garantiza continuidad y tiene un alto valor pedagógico: cada alumno puede escribir, resolver ejercicios y hacer anotaciones libremente, algo que no siempre es posible cuando los libros son reutilizados.
Que el libro acompañe al niño a su hogar genera un efecto multiplicador. Amplía las oportunidades de estudio fuera del horario escolar, estimula la curiosidad y permite que hermanos u otros familiares también accedan al contenido.El proceso de distribución debe estar completado en su totalidad.
Seguimos trabajando con la Secretaría de Educación para recopilar información y contamos con un equipo de monitoreo que verifica la correcta entrega y uso de los materiales. Invitamos a las familias y comunidades educativas a informarnos si los textos han llegado a sus centros y a colaborar en su cuidado.
El Programa de Textos Escolares 2026 demuestra que no se requiere una inversión elevada para lograr gran impacto. Con un costo promedio de 42 lempiras por libro, la cobertura total en Francisco Morazán ronda el millón de lempiras. A nivel nacional, la inversión sería modesta frente a su enorme beneficio educativo y social.