Tennessee, Estados Unidos. May Martínez, madre de Colleen Slemmer, calificó como “un desastre” el fallido intento de ejecución de Christa Pike, condenada a muerte por el asesinato de su hija en 1995.
May Martínez viajó de Florida a Tennessee para presenciar el procedimiento, que el miércoles terminó con Pike trasladada de urgencia a un hospital.
“Fue un desastre”, declaró May Martínez en una entrevista telefónica con NBC News, al referirse al procedimiento realizado mediante inyección letal. Según su abogado, Randall Spivey, Christa Pike sobrevivió y se encontraba en “estado crítico” el jueves, aunque no había información disponible sobre su pronóstico.
La madre de Colleen también cuestionó la forma en que fue informada sobre lo ocurrido. En declaraciones a NBC News, recordó que, después de que el procedimiento no funcionara, a los familiares y asistentes se les pidió abandonar el lugar sin recibir una explicación inmediata.
“No dijeron nada y de repente nos pidieron que nos fuéramos, y nos fuimos. No supimos nada hasta que llegamos a la oficina y vimos al comisionado (de Corrección) y él nos dijo que no había funcionado”, relató May Martínez a NBC News.
El Departamento Correccional de Tennessee sostuvo que durante el procedimiento se siguió cada uno de los pasos establecidos por la ley y aprobados por la Fiscalía General del estado. Sin embargo, periodistas que presenciaron la ejecución describieron un procedimiento marcado por quejas de dolor y movimientos de Christa Pike.
Tori Gessner, periodista y presentadora de la estación WKRN, afiliada de ABC en Nashville, relató que Christa Pike se quejó de dolor en el brazo durante el procedimiento. Según Gessner, Pike dijo: “Siento que mi brazo va a reventar. ¿Esto suele pasar así?”. La periodista declaró posteriormente que había presenciado cinco ejecuciones y que “nada de lo ocurrido fue normal, en absoluto”.
May Martínez también cuestionó la actitud que, según ella, Christa Pike ha mantenido frente al asesinato de Colleen. “No mostró ningún remordimiento por lo que le pasó a Colleen”, afirmó la madre de la víctima en declaraciones a NBC News, al referirse a la condenada.
Asesinato de su hija
Colleen tenía 19 años cuando fue asesinada el 12 de enero de 1995 en Knoxville, Tennessee. Era compañera de Christa Pike en el Knoxville Job Corps, un centro de formación profesional para jóvenes. Según los registros judiciales citados en la información proporcionada, Pike, su novio Tadaryl Shipp y Shadolla Peterson participaron en el ataque ocurrido en una zona boscosa del campus agrícola de la Universidad de Tennessee.
El asesinato dejó una huella que May Martínez ha llevado durante más de tres décadas. En declaraciones recogidas por NBC News, describió a Colleen como una joven de carácter afable, acostumbrada a sonreír, a quien le gustaba patinar y que buscaba ayudar a otros estudiantes. Tras el crimen, May Martínez también luchó para recuperar un fragmento del cráneo de su hija que, según el relato del caso, Christa Pike había conservado y llevado al campus.
Durante más de 30 años, May Martínez y su esposo, Raúl, han seguido el proceso judicial, viajando desde Florida hasta Tennessee para asistir a audiencias y apelaciones. En ese tiempo, la defensa de Pike presentó argumentos relacionados con los abusos y traumas que la condenada habría sufrido durante su infancia y adolescencia. May Martínez, sin embargo, mantuvo su postura de que Christa Pike debía responder por el asesinato de su hija.
Pike, que tenía 18 años cuando ocurrió el crimen, fue condenada a muerte en 1996 por asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato. Era la única de los tres involucrados que recibió la pena capital.
El intento de ejecución del 30 de septiembre de 2026 debía convertirla en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años, pero el procedimiento terminó con su traslado a un hospital. Tras lo ocurrido, el gobernador Bill Lee suspendió las ejecuciones previstas para este año y solicitó una investigación.