Tennessee, Estados Unidos. Christa Pike tenía 18 años cuando participó en el asesinato de su compañera Colleen Slemmer, de 19, ocurrido el 12 de enero de 1995 en Knoxville, Tennessee. El crimen tuvo lugar en una zona boscosa y apartada del campus agrícola de la Universidad de Tennessee.
Slemmer y Christa Pike eran compañeras del Knoxville Job Corps, un centro de formación profesional para jóvenes. Según los registros judiciales, Pike actuó junto con su novio, Tadaryl Shipp, de 17 años, y Shadolla Peterson, de 18.
De acuerdo con la Fiscalía, Christa Pike consideraba a Slemmer una rival porque creía que la joven estaba interesada en su novio. Los tres llevaron a Slemmer hasta una zona apartada, donde comenzó un ataque que, según los documentos judiciales, se prolongó durante más de 30 minutos.
Durante la agresión, Colleen fue golpeada repetidamente y sufrió heridas provocadas con objetos cortantes. Los documentos señalan que Pike la golpeó en la cabeza con un trozo de asfalto y le cortó el cuello, mientras la joven intentaba escapar en varias ocasiones.
Finalmente, Slemmer murió como consecuencia de las lesiones. Después del asesinato, según los registros del caso, Christa Pike tomó un fragmento del cráneo de la víctima y lo conservó como recuerdo. En el cuerpo de Slemmer también fueron encontrados símbolos, entre ellos un pentagrama grabado en el pecho.
El caso provocó una amplia cobertura mediática en Tennessee debido a los detalles del crimen. La investigación estableció la participación de los tres jóvenes, aunque cada uno enfrentó posteriormente consecuencias judiciales diferentes.
En 1996, Christa Pike fue declarada culpable de asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato. El jurado le impuso la pena de muerte, por lo que pasó casi tres décadas en el corredor de la muerte mientras su defensa presentaba diferentes apelaciones.
Cómplices del asesinato
Tadaryl Shipp también fue condenado por su participación en el asesinato, pero debido a que tenía 17 años cuando ocurrió el crimen, recibió una condena de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
Shadolla Peterson, quien según los documentos actuó como vigilante durante el ataque, colaboró posteriormente con las autoridades y declaró contra Pike y Shipp, por lo que recibió una condena menor.
Durante los años posteriores, la defensa de Pike argumentó que su historial de abusos y traumas sufridos durante su infancia y adolescencia no había sido considerado adecuadamente al momento de imponerle la pena de muerte.
El 30 de septiembre de 2026 estaba prevista la ejecución de Pike mediante inyección letal. De haberse realizado, habría sido la primera mujer ejecutada por el estado de Tennessee en más de 200 años. Sin embargo, un tribunal federal suspendió temporalmente el procedimiento mientras revisa los nuevos argumentos planteados por su defensa.
La suspensión no significa que Pike haya sido declarada inocente: su condena y sentencia de muerte permanecen vigentes por ahora.