Autoridades españolas localizaron este jueves en el mar el cuerpo sin vida del estudiante estadounidense de 20 años desaparecido la madrugada del martes 17 de marzo tras salir de una discoteca de la Vila Olímpica de Barcelona.
Los oficiales encontraron el cuerpo sin vida del joven James Gracey en la zona de la playa del Somorrostro, donde durante toda la mañana del jueves efectivos de las unidades marítimas y subacuáticas de los Mossos d’Esquadra, como se conoce a la Policía de Cataluña, habían desplegado un amplio dispositivo para su localización.
El joven desaparecido había acudido a la discoteca Shöko de Barcelona, en la Vila Olímpica, junto a unos amigos la noche del martes, pero no regresó a su alojamiento, por lo que su entorno denunció su desaparición ante los Mossos d’Esquadra.
Si bien la Policía de la Generalitat rastreó ahora toda la zona cercana al lugar donde lo vieron por última vez, la línea principal se ha centrado en el mar después de que los agentes del cuerpo hallaran su cartera en el agua, cerca del Puerto Olímpico de Barcelona.
De esta manera, en las últimas horas habían intensificado su búsqueda en el mar, con la incorporación de un helicóptero para supervisar desde el aire cualquier rastro de este estudiante.
Finalmente, los buzos hallaron a última hora de la tarde el cuerpo sin vida del joven en la playa de Somorrostro, donde se sitúa la discoteca a la que había acudido con sus amigos la noche del martes.
El joven era un estudiante de la Universidad de Alabama y natural de una ciudad cercana a Chicago, en el estado de Illinois, que había viajado a Barcelona para pasar sus vacaciones de primavera o ‘spring break’ para visitar a unos amigos que residen en la capital catalana en un intercambio de estudios.
La familia del joven había escrito en redes sociales que era un “hijo y hermano amable, responsable y devoto”. Tras el hallazgo del cadáver, los forenses procederán ahora a su identificación oficial y determinarán las causas de su fallecimiento.