El Ministerio Público de Perú informó este martes que la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos investiga si hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de ocho militares que este sábado mataron a cinco civiles en un operativo antidrogas en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), la mayor cuenca cocalera del país.
En un breve comunicado difundido en redes sociales, el Ministerio Público señaló que la Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos de Junín efectúa diligencias urgentes en el distrito de Colcabamba (Huancavelica), "como parte de la investigación a ocho militares por el delito de homicidio calificado en agravio de cinco civiles el 25 de abril".
Agregó que fiscales especializados recaban información relevante de los cuadernos de control de registros de ingreso y salida de vehículos y personas en las inmediaciones de la localidad de Campo Armiño y también los registros fílmicos de las cámaras de videovigilancia en garitas de control.
Además, dispusieron la aplicación del Protocolo de Minesota, un conjunto de directrices internacionales de la ONU para investigar ejecuciones extrajudiciales, tortura o muertes sospechosas bajo custodia, en los cuerpos de las cinco víctimas para determinar si hubo uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes del orden.
Los hechos ocurrieron este sábado 25 de abril en la carretera Colcabamba-Ayacucho, perteneciente a la provincia andina de Tayacaja, que es parte de la región Huancavelica, ubicada en el centro de Perú.
El vehículo, donde viajaban al menos siete personas fue acribillado por el Ejército durante un operativo antidrogas en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro.
Como parte de la investigación abierta por la Fiscalía, los ocho militares involucrados fueron preliminarmente detenidos y luego puestos en libertad. Junto a los integrantes del Ejército también se investiga a tres civiles.
Según la versión de los militares, estos comenzaron a disparar al vehículo cuando se les ordenó que se detuvieran y, en cambio, siguieron la marcha y comenzaron a dispararles.
Sin embargo, las diligencia preliminares no han hallado armas ni drogas en el vehículo acribillado por los miembros del Ejército.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (Cnddhh) exigió este lunes una investigación inmediata, independiente y con debida diligencia sobre lo ocurrido y que se den sanciones efectivas para todos los responsables.
Este lunes, el comandante general de la Policía Nacional de Perú (PNP), Óscar Arriola, señaló que entre las víctimas hay un colombiano, que había ingresado a Perú de manera irregular y clandestina y cuenta con antecedentes internacionales por tráfico de armas.
La masacre ocurrió en el Vraem, una extensa región de escarpadas montañas y profundas valles donde se produce más de la mitad de la cocaína que exporta Perú, segundo mayor productor mundial de esta droga, y en la que operan organizaciones del narcotráfico junto al último remanente del grupo subversivo Sendero Luminoso.