El Gobierno de Perú y la Policía Nacional iniciaron este viernes la incineración de más de ocho toneladas de drogas incautadas en operativos realizados en 2026, en los cuales, hasta la fecha, se han decomisado 13,5 toneladas, con el apoyo de instituciones estadounidenses especializadas.
La ceremonia, llevada a cabo en la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía Nacional del Perú (PNP), ubicada en el distrito de Lima de Ate, fue presidida por la primera ministra, Denisse Miralles, y los ministros de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela; y de Interior, Hugo Begazo, entre otras autoridades.
Begazo expuso ante medios locales que la quema de las ocho toneladas de droga durará un aproximado de diez días y, del total, más del 60% corresponde a cocaína en diversas formas que tenía como destino el mercado internacional.
El ministro informó que en lo que va del 2026, la Policía, a través de las direcciones antidrogas y unidades especializadas, ha decomisado 13,500 kilos de droga, entre cocaína y marihuana, se han desarticulado ocho organizaciones criminales y se han detenido a más de 1,000 personas vinculadas al tráfico ilícito de drogas.
Además, se ha logrado la destrucción de 120 laboratorios clandestinos y la incautación de insumos químicos, vehículos, armamento, aeronaves y dinero de procedencia ilícita.
El titular de la cartera del Interior también resaltó la labor del Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos Ilegales en el Alto Huallaga (Corah), en la selva central del país, que desde el 28 de enero ha erradicado 51 hectáreas de cultivos ilegales de coca, la planta cuyas hojas son la materia prima para elaborar la cocaína.
Cooperación internacional
El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, expresó en su cuenta de la red social X que EE UU tiene un compromiso con la seguridad de la región.
Apuntó que la PNP ha incautado las ocho toneladas de sustancias ilícitas gracias a más de 2,4 millones de dólares en asistencia logística de la sección de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) y señaló que el incinerador fue donado por el Gobierno estadounidense.
En este sentido, Miralles agradeció a la cooperación internacional por apoyar en esta lucha contra el narcotráfico, porque este problema tiene "una dimensión global y requiere de una coordinación permanente".
"El intercambio de información y el trabajo en equipo nos ayudará a brindar mejores resultados", refirió.