La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica por el comportamiento de la influenza y otros virus respiratorios en las Américas, ante patrones cambiantes de circulación registrados en lo que va de 2026.
El aviso, divulgado el martes 27 de abril, subraya la necesidad de fortalecer la vigilancia sanitaria en los países de la región debido a variaciones constantes en la actividad viral, con incrementos, descensos y repuntes en cortos períodos.
Según el documento técnico, la influenza continúa circulando activamente en distintas subregiones del continente. En Centroamérica, la OPS identifica un comportamiento fluctuante en la positividad de estas enfermedades, lo que mantiene en alerta a los sistemas de salud.
En el caso de Honduras, el organismo señala que la circulación del virus muestra una leve tendencia a la baja en las últimas semanas, aunque se mantiene activa y bajo vigilancia.
Los datos indican que el país no atraviesa un pico epidémico, pero sí registra una transmisión sostenida con variaciones recurrentes en los últimos años.
Uno de los indicadores clave es el comportamiento de las últimas cuatro semanas, en las que se observa una disminución tanto en el número de muestras positivas como en la tasa de positividad, lo que sugiere una reducción reciente de los contagios.
A pesar de esta tendencia, las autoridades sanitarias no descartan nuevos repuntes, dado que los virus respiratorios pueden modificar rápidamente su patrón de transmisión.
En cuanto a los subtipos detectados, el informe confirma que la cepa A(H3N2) es la predominante en el país, representando cerca de la mitad de los casos analizados recientemente.
También circulan otros tipos en menor proporción, como influenza B y A(H1N1), lo que evidencia la coexistencia de varias variantes.
El análisis epidemiológico ubica a Honduras en un nivel de actividad moderado, sin superar los umbrales que indicarían una situación de alta intensidad.
Ante este escenario, la OPS recomienda a los países reforzar la vigilancia epidemiológica, garantizar la disponibilidad de pruebas diagnósticas y mantener actualizados los sistemas de notificación de casos.
Además, insta a fortalecer las campañas de vacunación contra la influenza, especialmente en grupos de mayor riesgo como niños pequeños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y personal de salud.