Washington. Estados Unidos implementó desde este martes 3 de noviembre una nueva medida sanitaria para los pasajeros que viajen a ese país o hagan conexión en su territorio, debido al brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo (RDC).
La disposición establece que los viajeros deberán confirmar que no han estado en la República Democrática del Congo durante los últimos 21 días, según informó la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo, República Dominicana.
La medida fue establecida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) con el objetivo de prevenir la propagación del virus del ébola.
De acuerdo con el aviso, las aerolíneas serán las encargadas de implementar este requisito. Los pasajeros deberán completar una declaración durante el registro de su vuelo o antes de abordar.
El documento podrá completarse en formato electrónico o en papel, según la información divulgada por la representación diplomática estadounidense.
La disposición se anuncia en medio de un brote de ébola en la República Democrática del Congo, activo desde el 15 de mayo de 2026 en el noreste de ese país y atribuido al virus Bundibugyo.
Los datos proporcionados sobre la emergencia sanitaria indican que se han confirmado más de 10,300 contagios y se contabilizan 5,376 muertes, la mayoría en territorio congoleño, según reportes atribuidos al Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC y a los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC).
El brote ha sido descrito como el más extendido registrado en África. Sin embargo, esta afirmación y las cifras de contagios y fallecimientos deben contrastarse con los reportes epidemiológicos oficiales más recientes.
El ébola es una enfermedad grave que puede provocar fiebre, debilidad intensa, dolor muscular y, en algunos casos, hemorragias. La transmisión ocurre principalmente por contacto directo con la sangre y otros fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas por la enfermedad.
Con esta disposición, las autoridades estadounidenses buscan reforzar los controles sanitarios de los pasajeros que ingresen al país o transiten por sus aeropuertos. Los viajeros deberán atender las instrucciones de las aerolíneas y completar la declaración antes de abordar.