La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) enfrenta la posibilidad de sufrir un recorte de aproximadamente 1,500 millones de lempiras en su presupuesto para 2026, una reducción que, según sus autoridades, pondría en riesgo programas clave para miles de estudiantes y frenaría sus planes de expansión territorial.
El rector de la máxima casa de estudios, Odir Fernández, explicó que el Consejo Universitario aprobó un anteproyecto presupuestario de L8,606 millones; sin embargo, de forma preliminar e informal, conocieron que el monto que sería incorporado en el Presupuesto General de la República rondaría apenas los L7,200 millones.
Aunque la disminución aún no ha sido notificada oficialmente, la reducción respondería a ajustes en el techo presupuestario aplicados por el Gobierno dentro de su política de austeridad y racionalización del gasto público.
Fernández advirtió que el impacto alcanzaría directamente programas de asistencia como Mi Bienestar, que financia transporte, alimentación y materiales educativos para estudiantes de escasos recursos en distintos campus del país.
“Lejos de haber aumentado esos 8,600 millones que esperábamos, se nos ha disminuido prácticamente en 1,500 millones de lempiras. Esto realmente nos obliga desde ya a limitarnos”, señaló el rector.
La reducción también amenaza con paralizar la expansión universitaria aprobada por el Congreso Nacional mediante el decreto 4-2026, que ordena ampliar la cobertura de la Unah hacia nueve departamentos con limitada oferta de educación superior.
Dato
Deuda acumulada
A la presión financiera se suma, según el rector, una deuda acumulada del Estado con la universidad por transferencias pendientes, lo que continúa afectando la planificación operativa y la ejecución de proyectos estratégicos de infraestructura y modernización institucional.
Fernández reiteró que sin recursos adicionales, “la expansión quedará en discurso”, pues la prioridad institucional será sostener la operación actual.
Ese plan de crecimiento requiere por sí solo más de L3,500 millones adicionales, según estimaciones de la propia universidad, para habilitar infraestructura, equipamiento y personal en nuevas sedes académicas.
La Unah ya ha reportado avances preliminares en zonas como La Mosquitia, Ocotepeque y Lempira, pero condiciona su ejecución a la disponibilidad presupuestaria.