Tras cuatro meses de gestión operando con fondos del ejercicio fiscal anterior, el nuevo gobierno de la República finalmente ha puesto en marcha la maquinaria para la aprobación del Presupuesto General de la República 2026.
La nueva administración busca desmarcarse de las cifras anteriores, proyectando una reducción sustancial que ajusta el techo financiero a la realidad de los ingresos tributarios y las obligaciones de deuda que asfixian las arcas del Estado.
La parálisis legislativa que afectó al país a finales del año pasado obligó a la actual institucionalidad a trabajar con un presupuesto prorrogado, lo que, según las autoridades del Legislativo, ha frenado la ejecución de los proyectos emblemáticos de la administración de Nasry "Tito" Asfura.
Ante este escenario, la consigna en el Congreso Nacional es de celeridad absoluta para evitar que el primer semestre del año cierre sin un instrumento financiero propio.
"El presupuesto nos ha dicho el presidente Asfura que esperan entre hoy y mañana poderlo aprobar ya en Consejo de Ministros, eso significa que entre hoy y mañana estaría llegando el presupuesto general de la República al Congreso", detalló Tomás Zambrano presidente del Congreso Nacional.
La meta del Congreso Nacional
La meta establecida por la junta directiva del Congreso es que el decreto sea aprobado, a más tardar, entre el 15 y el 20 de abril, permitiendo así que las secretarías de Estado inicien la ejecución de sus carteras de proyectos en el segundo trimestre del año.
Zambrano enfatizó que el desfase temporal no abona a la transparencia ni a la efectividad de las promesas de campaña. Por ello, una vez admitido el documento, se espera una discusión maratónica en el pleno que incluya también iniciativas para el alivio económico de la población, como la revisión de los impuestos a los combustibles.
"Nosotros ocupamos que el gobierno tenga el presupuesto de acuerdo al plan de gobierno, a los proyectos, a las propuestas que hizo y así poderle dar una respuesta efectiva al pueblo hondureño", manifestó Zambrano.
La urgencia parlamentaria es tal que la Comisión de Presupuesto ha recibido instrucciones de acelerar la socialización con los distintos sectores sociales, económicos y al interno del hemiciclo.
Reformulación
El nuevo documento fiscal contempla un monto global que ronda los 444 mil millones de lempiras, lo que representa una disminución de 25 mil millones en comparación con los 469 mil millones que se habían formulado preliminarmente en septiembre del año pasado por el gobierno anterior.
Este ajuste responde a una política de austeridad y a la necesidad de readaptar las partidas al plan de desarrollo económico del nuevo ejecutivo, priorizando la inversión sobre el gasto corriente innecesario.
Para la Secretaría de Finanzas, la prioridad no solo es el gasto, sino el cumplimiento de las responsabilidades ineludibles como el pago de salarios a médicos y maestros, así como el servicio de la deuda externa.
Honduras enfrenta actualmente el compromiso de saldar más de 3,300 millones en préstamos multilaterales adquiridos en periodos recientes, cuyas comisiones siguen drenando recursos que podrían destinarse a subsidios o ayudas sociales.
"Son los ingresos tributarios, los ingresos aduaneros, los que van a determinar cuánto puede o no abarcar el gobierno para poder dar estas ayudas. No se puede abarcar todo en vista de que hay otras necesidades", explicó el secretario de Finanzas, Emilio Hércules.
El titular de Finanzas confirmó que el documento ya se encuentra en el despacho presidencial tras reuniones estratégicas con el ministro de la Presidencia, Juan Carlos García.
El enfoque ahora está en la transparencia hacia los proveedores del Estado, a quienes se les adeudan montos significativos que son vitales para inyectar liquidez a la economía nacional y mantener el flujo de servicios básicos.
La reformulación presupuestaria busca ser el punto de partida definitivo para la administración de Asfura, marcando una distancia técnica de la gestión anterior y enfocando los recursos en la reactivación productiva bajo un esquema de realismo financiero.
"Recordemos de que se había aprobado en septiembre del año pasado, lamentablemente por la parálisis legislativa, pues no se aprobó en el Congreso Nacional y ahora debemos de readaptarlo", puntualizó Hércules.