San Pedro Sula, Honduras. El 30 de septiembre de 2026, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) anunciaría un nuevo ajuste a la tarifa eléctrica que, de acuerdo con expertos, no sería inferior al 17%, debido a factores como la inflación y los costos de los carburantes, entre otros elementos considerados para establecer la tarifa.
Sin embargo, la reforma eléctrica recién aprobada por el Congreso Nacional establece el congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses. Esto significa que cualquier incremento tarifario que determine la Cree durante ese período no sería trasladado directamente a los usuarios.
De esta manera, aunque la Cree determine un nuevo ajuste a la tarifa eléctrica, el incremento no necesariamente se reflejaría en el monto que paguen los usuarios durante el período de congelamiento, debido al mecanismo establecido en la reforma y a los subsidios que pueda asumir el Estado.
La Ley de Justicia Energética establece que, a partir de la entrada en vigencia del decreto, la tarifa aplicada por la Enee al cobro del último recibo generado al usuario no podrá incrementarse durante seis meses. Este período podrá ser prorrogado por otros seis meses mediante una decisión del Poder Ejecutivo.
La normativa también establece que los subsidios eléctricos deben otorgarse de forma explícita y sin alterar la tarifa aprobada por la Cree. El Estado podrá subsidiar a consumidores residenciales de bajos ingresos o en situación de vulnerabilidad, así como a micro y pequeñas empresas y otras categorías que sean definidas con base en criterios objetivos.
Estos subsidios deberán aplicarse de manera separada y explícita en la factura del usuario beneficiario, tomando como base las tarifas aprobadas por la Cree. Además, su costo no podrá trasladarse a otros usuarios ni cargarse a una categoría de consumidores distinta. El financiamiento será responsabilidad del Estado y deberá provenir de asignaciones expresas del Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República u otra fuente fiscal aprobada por la Secretaría de Finanzas (Sefin).
La ley también obliga a Enee Distribución a incluir por separado en su presupuesto el déficit operativo proyectado derivado de las pérdidas de energía no reconocidas en el pliego tarifario, así como el impacto de subsidios, tarifas sociales, congelamientos, exoneraciones y otros beneficios tarifarios.
Cuando estos mecanismos requieran compensación presupuestaria, deberán contar previamente con autorización legal, fuente de financiamiento y asignación presupuestaria, de acuerdo con la disponibilidad fiscal y el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Samuel Rodríguez, experto en temas de energía, declaró a LA PRENSA que el 30 de septiembre la Cree debe anunciar los ajustes tarifarios de energía correspondientes al último trimestre del año. Según sus estimaciones, el incremento no sería menor al 17%, debido a varios factores, entre ellos los precios internacionales de los combustibles, el costo de generación, la compra de energía y el tipo de cambio.
Rodríguez explicó que existe un 10 % de incremento rezagado que no se ha aplicado a la tarifa y que sería diferido. Según el experto, el aumento correspondiente al último trimestre sería de 7.5 %, para un ajuste total de 17.5 %. Sin embargo, señaló que tendría que aplicarse un mecanismo similar al utilizado en el último trimestre, cuando el incremento fue diferido y no se trasladó en su totalidad al usuario.
El último ajuste aprobado a la tarifa promedio de energía eléctrica en Honduras fue de 12.48% y entró en vigencia del 1 de julio al 30 de septiembre de 2026. Con esta revisión, el costo promedio del kilovatio hora (kWh) pasó de 5.32 a 5.98 lempiras, un aumento neto de 66 centavos.
Para mitigar el impacto, el Gobierno anunció que la Secretaría de Finanzas absorberá las diferencias tarifarias mediante subsidios durante los próximos meses, manteniendo fija en 5.98 lempiras la tarifa promedio aplicada al usuario final.
LA PRENSA consultó a Héctor Corrales, comisionado de la Cree, sobre los efectos del congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses y si los abonados tendrían algún ajuste en el último trimestre del año.
“La Cree ajustará la tarifa, pero si hubiese incremento, la Secretaría de Finanzas absorbería ese incremento y la factura saldría igual al cliente”, manifestó Corrales.