Futbolista Kenny Martínez hizo una petición antes del asesinato: Así fue el crimen
El exdelantero del Olimpia fue asesinado en Roatán en una noticia que ha conmovido.
- Actualizado: 02 de septiembre de 2026 a las 11:14 -
La familia de Kenny Martínez atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida luego de la muerte violenta del joven futbolista de 22 años de edad, quien perdió la vida el martes 1 de septiembre en el sector de Punta Gorda, Roatán.
La tragedia ha dejado consternados a sus familiares, amigos y personas que conocieron su trayectoria dentro del fútbol, especialmente por las circunstancias que rodearon sus últimos momentos.
Kenny había pasado parte de la tarde junto a sus seres queridos en Camp Bay y, según el relato de su hermana, nada hacía presagiar que aquella jornada terminaría convirtiéndose en una despedida inesperada.
Se encontraba compartiendo con Kenny, sus hijos y otros integrantes de la familia. En medio de ese encuentro familiar, el joven estuvo cuidando a una bebé de apenas nueve meses, mientras los demás realizaban diferentes actividades.
De acuerdo con la versión de su hermana, Kenny permaneció durante un momento al cuidado de la pequeña de nueve meses. Posteriormente, cuando ella tuvo que ausentarse brevemente, el joven continuó pendiente de los niños de la familia. “Yo lo dejé con la bebé nueve meses y yo le dije, hermano, voy a regresar, voy a ir a recoger uva; cuando yo regresé, mi hermano ya se había ido”, explicó.
Según lo relatado por sus familiares, después de entregar a la bebé a otra persona, Kenny decidió continuar su recorrido y se marchó acompañado por unos amigos. La familia señala que el joven tenía previsto realizar una diligencia antes de continuar con su camino.
Posteriormente, Kenny se dirigió hacia el sector de Politily junto a otros familiares. En determinado momento, se bajó del vehículo para regresar por su motocicleta y continuar el recorrido por su cuenta. Fue durante ese trayecto cuando, de acuerdo con la versión de sus familiares, habría comenzado el seguimiento que terminó de manera trágica en Punta Gorda.
La hermana de Kenny sostiene que el joven habría sido seguido por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta. Según su relato, los sospechosos lo habrían perseguido hasta el lugar donde finalmente ocurrió el ataque. “Entonces a él lo estaban siguiendo hacia allá, Punta Gorda, donde fue que lo mataron”, manifestó.
La familia también asegura que los hombres que participaron en el ataque actuaron encapuchados, por lo que no han podido identificarlos. “Nadie los conoce, ellos andaban encapuchados; solo Dios sabe, ellos pueden escapar, pueden ir hasta cien años, pero de la justicia divina nadie se escapa y nosotros los dejamos en la mano del Señor”, expresaron.
Uno de los detalles que más ha conmovido a la familia es el último momento que Kenny compartió con sus seres queridos antes de marcharse. De acuerdo con el relato de su hermana, el joven tomó a los niños y le pidió que se tomaran fotografías juntos. En ese instante, aparentemente sin saberlo, Kenny estaba dejando uno de los últimos recuerdos que su familia conservará de él.
La petición, que en ese momento parecía un gesto sencillo entre familiares, ahora tiene un significado completamente diferente para sus seres queridos. La fotografía se ha convertido en un recuerdo especialmente doloroso, pero también en una de las últimas imágenes que la familia guarda de Kenny con vida.
El dolor se ha extendido entre todos sus seres queridos, especialmente porque Kenny tenía apenas 22 años y, según sus familiares, todavía tenía muchos sueños y proyectos por cumplir. Por ello, además de llorar su partida, sus familiares han decidido levantar la voz y exigir que el caso sea investigado hasta encontrar a los responsables.
El joven llegó a formar parte de las reservas del Olimpia, uno de los clubes más importantes de Honduras, donde tuvo la oportunidad de demostrar sus condiciones y trabajar cerca del primer equipo.
Su familia recuerda especialmente su desempeño dentro de la cancha y el entusiasmo que tenía por continuar creciendo como futbolista. “Él era un muchacho, el mejor jugador, el mejor defensa que tenían; eso era su sueño, eso era mi sueño, ver a mi hermano llegar lejos, lejos”, expresó su hermana.
La pérdida de Kenny Martínez deja así un profundo vacío entre sus seres queridos y también entre quienes lo conocieron durante su etapa como futbolista. A sus 22 años, el joven tenía todavía toda una vida por delante y el sueño de seguir creciendo dentro del fútbol.