La Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) avanza con trabajos de rehabilitación de bordos y obras de protección en distintas comunidades del norte del país, con el objetivo de mitigar riesgos y proteger a la población ante posibles inundaciones.
Como parte de estas intervenciones, la SIT prioriza zonas históricamente vulnerables a crecidas de ríos y acumulación de aguas lluvias, donde se ejecutan labores de reforzamiento estructural y mantenimiento preventivo. Estas acciones buscan reducir el impacto de eventos climáticos extremos y garantizar mayor seguridad para las comunidades beneficiadas.
Los trabajos, que comenzaron a finales de marzo, avanzan de acuerdo con el calendario, aprovechando la temporada seca para prevenir inundaciones durante el invierno de 2026. La primera de cinco etapas contempla más de 40 puntos de intervención.
Las autoridades de la SIT informaron que los trabajos avanzan en la comunidad de Naranjo Chino, municipio de El Progreso, departamento de Yoro, donde se ejecutan 860 metros lineales de retiro y construcción de bordo, así como 860 metros lineales de escollera, fortaleciendo la protección de la zona.
De igual forma, en Buena Vista, también en El Progreso, Yoro, se desarrolla la sobreelevación de bordo en una extensión de 1,000 metros lineales, alcanzando una altura de 4 metros, lo que permitirá mejorar la contención ante el incremento de caudales durante la temporada lluviosa.
Mientras tanto, en la comunidad de Casmul, municipio de San Manuel, departamento de Cortés, se realizan 560 metros lineales de retiro y construcción de bordo, junto con 300 metros lineales de escollera, contribuyendo a reducir la vulnerabilidad de las familias en la zona.
Los trabajos de rehabilitación de bordos permiten recuperar y fortalecer estructuras existentes que, con el paso del tiempo y las condiciones climáticas, han sufrido deterioro, incrementando el riesgo para las comunidades cercanas a ríos y quebradas.
Asimismo, la construcción de escolleras representa una solución técnica clave para reducir la erosión y proteger las márgenes de los cauces, evitando daños en viviendas, cultivos y vías de acceso, especialmente durante eventos de lluvias intensas.
Esta etapa contempla la ejecución de nueve lotes de obra, que comprenden 21 puntos de intervención prioritarios, enfocados en reducir la vulnerabilidad. El programa completo se desarrollará en cinco etapas, alcanzando un total de 40 puntos de intervención, con una inversión estimada de 1,000 millones de lempiras.
Para la ejecución de esta fase se contrató a nueve empresas constructoras, así como a una firma supervisora, con el objetivo de garantizar calidad, transparencia y eficiencia en el desarrollo de las obras.
Aníbal Ehrler, ministro de la SIT, declaró a LA PRENSA que los trabajos avanzan positivamente con reconstrucción de escolleras, más de 60 kilómetros de bordos reconstruidos y pequeños dragados. Además, indicó que se preparan para adjudicar la construcción de tres escolleras grandes, dos de ellas en el río Ulúa y otra en el río Chamelecón, para proteger las márgenes más amplias de los ríos.
"Si todo avanza bien, con fondos del BID vamos a estar lanzando la licitación para los cuatro dragados macros en el canal Maya, canal Campín, del río Chamelecón y la quebrada Chasnigua, y en un mes y medio salimos con seis dragados adicionales", pormenorizó Aníbal Ehrler, ministro de la SIT.
Ehrler agregó que los fondos del BID ascienden a 20 millones de dólares, de los cuales se están ejecutando 17 millones y se mantienen en reserva tres millones para cualquier obra adicional que se requiera.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) establece que unas 660,000 viviendas están expuestas en el Valle de Sula, la mayoría ubicadas en San Pedro Sula, El Progreso y Choloma.
El Valle de Sula concentra algunos de los municipios más poblados de Honduras, con un estimado de 2.6 millones de habitantes, más del 20% de la población nacional. Además, destaca por su producción de palma africana, caña de azúcar, banano, pastos y agricultura tecnificada.
Osmín Bautista, experto en desarrollo, manifestó que las obras de protección para el Valle de Sula son importantes, prioritarias y valiosas, debido a la importancia de cuidar la vida humana y proteger la producción nacional. Señaló que esta región es el principal motor económico de Honduras y se estima que genera entre el 60% y el 65% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Asimismo, concentra más del 80% de la industria manufacturera y maquila, aportando cerca del 50% de las exportaciones nacionales.