Honduras
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Más de 400 reses han muerto como consecuencia de la falta de lluvias y alimentos provocada por la sequía que afecta al sur del país. Líderes ganaderos advierten que esta cifra podría aumentar a miles de animales muertos si persisten las condiciones de sequía y no se implementan medidas de apoyo gubernamental para mitigar sus efectos.
La falta de lluvias también representa un desafío para ganaderos y agricultores, quienes enfrentan dificultades para mantener la producción. De prolongarse esta situación, el impacto podría extenderse al abastecimiento de granos básicos, leche y carne en el país, con posibles consecuencias para la disponibilidad y los precios de estos productos.
El período de canícula que comenzó en julio se extenderá hasta las primeras semanas de septiembre debido a la influencia de El Niño. La canícula es un período de disminución temporal de las lluvias que suele presentarse a mediados de la temporada lluviosa en Centroamérica. Aunque forma parte del comportamiento climático normal de la región, su intensidad y duración pueden aumentar bajo la influencia del fenómeno de El Niño.
Cuando esto ocurre, los cultivos quedan expuestos al estrés hídrico durante etapas críticas de su desarrollo, lo que puede reducir los rendimientos, provocar pérdidas parciales o totales en las cosechas y afectar tanto el abastecimiento de granos básicos como los ingresos de las familias dedicadas a la agricultura.
Francisco Argeñal, director de Cenaos, explicó a LA PRENSA que el fenómeno de El Niño es lo que está provocando una canícula más extensa y señaló que este fenómeno climático se extendería hasta el próximo año. Según explicó, el máximo de las temperaturas se alcanzaría en noviembre y, a partir de ese momento, habría una disminución gradual hasta alcanzar condiciones neutras entre abril y mayo de 2027.
“ayer (lunes) llovió en algunos lugares de la zona sur, Choluteca, San Lorenzo, Nacaome, Marcovia, pero, no llovió en todo el departamento, fueron chubascos leves y aislados, eso es producto de la canícula”.
Argeñal agregó que el pronóstico no es muy alentador, ya que se esperan únicamente chubascos leves y aislados durante todo este mes de agosto.
En Choluteca, la situación preocupa especialmente al sector ganadero. Mario Argeñal, presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Choluteca, declaró a LA PRENSA que decir que 200 reses han muerto por la sequía en la zona sur del país es poco, pues estima que son más de 400. Señaló que solo en San José de Pespire han muerto 100 animales.
“Estamos entrando a un proceso de un fenómeno que lo llamaría la tragedia del sector agropecuario de la región sur, porque la siembra de primera se perdió en un 100%, nosotros los ganaderos, compramos de manzanas sembradas que no lograron producir para alimentar a nuestro ganado, considero que ese guate se terminó el domingo y de aquí para allá va a comenzar un calvario, porque aunque se tenga dinero no hay alimento para el ganado en la región sur, no hay silo de maíz, no hay guate y paca de heno”, aseveró Argeñal.
El guate, también conocido como guatera, hace referencia al maíz o sorgo que se siembra de manera tupida con el fin exclusivo de producir forraje para alimentar al ganado y que se recolecta antes de que la planta dé fruto.
“Lo que hemos perdido en este momento será insignificante para lo que se nos viene, sino llueve de aquí al 21 de agosto va ser una catástrofe, miles de animales muertos en la zona sur”, advirtió Argeñal.
El líder ganadero explicó que, luego de salir de un invierno que calificó como pésimo, ahora enfrentan un largo período seco. Consideró que la responsabilidad es compartida con las autoridades del Gobierno, que también deben implementar mecanismos de apoyo para disminuir el impacto en los sectores agrícola y ganadero.
“Nosotros necesitamos una gran inversión en agua, políticas para el sector agropecuario”, acotó.
En San Esteban, Olancho, los productores reportan una situación distinta respecto a la muerte de ganado, aunque advierten que la disponibilidad de alimentos podría convertirse en un problema en los próximos meses.
Edgar Oliva, presidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores de San Esteban (Agase), manifestó que en ese municipio ha habido poca precipitación de lluvias, pero que hasta ahora no han registrado muerte de animales. Sin embargo, les preocupa que no habrá suficiente inventario de alimentos para el próximo año debido a que la siembra de primera de granos se perdió.
“No se ha podido sembrar y lo que se sembró está en riesgo”, acotó.
Oliva explicó que la producción de leche, carne y granos básicos está en riesgo de desabastecimiento debido a la sequía.
“No tenemos un futuro prometedor, porque el inventario de alimentos se está acabando, si ha habido crisis, pero no agravada con pérdida de animales”.
El productor señaló que en el departamento de Olancho la mayor parte de los ganaderos se preparó para enfrentar la sequía, aunque las reservas de alimento se están agotando.
“No vamos a poder almacenar para el siguiente año, es preocupante porque sino llueve no habrá cosecha, nos preocupa que empiecen a morir animales en un mediano plazo, no hay mucha salida en esto”.
Oliva recordó que en 2019 perdieron arriba de 1,500 cabezas de ganado debido a la sequía.
“Es gran perdida, millonarias, porque no es solo el valor que tienen a la hora de su muerte sino el impacto en la ganadería nacional, lo que dejan de producir”.
Actualmente, existen 75 municipios bajo Alerta Amarilla y 48 municipios bajo Alerta Verde, distribuidos principalmente a lo largo del “Corredor Seco” y otras regiones vulnerables.
Juan Francisco Argeñal, ganadero de la zona sur del país, indicó que los productores tienen puesta su confianza en la siembra de postrera, debido a que la siembra de primera se perdió. Advirtió que esta situación tendrá repercusiones en la producción nacional y podría provocar escasez.
Argeñal señaló que en la zona sur del país no hay tanta siembra de maíz como en otros departamentos, aunque reconoció que algunas zonas están más afectadas que otras.
“No hay duda que habrá repercusiones, pero aprovecho hacerle un llamado al gobierno, necesitamos créditos a largo plazo, bajas tasas de interés, periodos de gracia”, enfatizó.
Los problemas de producción también alcanzan a otros sectores. Jairo Aguilera, productor de frijol en Danlí y miembro de la Cámara de Frijol, compartió que, debido a los difíciles pronósticos, muchos productores dejaron de sembrar granos básicos como maíz, frijol y arroz, lo que, a su juicio, se traduce en una reducción importante de la producción nacional.
Aguilera también señaló la falta de financiamiento como uno de los factores que limita la producción de granos básicos.
La situación mantiene en alerta a productores de distintas regiones del país, quienes advierten que, si las lluvias no mejoran y no se adoptan medidas de apoyo, las pérdidas podrían extenderse del sector ganadero y agrícola al abastecimiento de alimentos.