El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advirtió sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño a mediados de 2026, lo que implicaría una reducción de lluvias y posibles afectaciones al ciclo de primera de granos básicos en el país.
El Niño es un fenómeno climático natural que consiste en el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Es la fase cálida de un ciclo mayor denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Este evento puede provocar efectos extremos, según la ubicación geográfica: lluvias intensas que ocasionan inundaciones o, por el contrario, sequías prolongadas.
En 2024, el fenómeno dejó temperaturas récord a nivel mundial y fue calificado por diversas organizaciones como el más cálido registrado. La situación impactó a los productores hondureños, especialmente en el Valle de Sula, donde las altas temperaturas se sintieron con mayor intensidad. De acuerdo con proyecciones climáticas, su regreso se prevé entre junio y agosto de este año.
Honduras ha estado bajo la influencia del fenómeno de La Niña desde finales de 2024, consolidándose en diciembre de ese año. Este patrón provocó un aumento en las lluvias y temperaturas ligeramente más frescas en varias regiones del país.
Francisco Argeñal, director de Cenaos, explicó a LA PRENSA que, a diferencia de la mayoría de agencias climáticas, el modelo europeo pronostica que a partir de abril el país estaría bajo la influencia de El Niño, mientras que otros modelos sitúan su llegada entre junio y agosto.
“Por lo general, cuando hay Niño la canícula se vuelve más larga, más intensa, pero eso depende de la intensidad misma del fenómeno. El Niño que se pronostica para los próximos meses es débil, no es moderado ni fuerte. La canícula va a ser un poquito más seca, como una semana o diez días más larga que un año normal”.
Argeñal indicó que marzo y abril se prevén más secos en promedio y con temperaturas más altas. “Las temperaturas van a afectar todo el país, con registros casi medio grado por encima del promedio en marzo y abril; lo mismo para junio y agosto”.
Otra característica de El Niño es la reducción de la actividad ciclónica en el mar Caribe. Esto suele provocar que las lluvias en el norte no sean tan intensas en septiembre. Generalmente, ese mes tiende a ser más seco en el Litoral Caribe cuando hay Niño, mientras que en otras zonas del país las precipitaciones se mantienen dentro del promedio.
“Hay varios lugares del corredor seco que, con el pronóstico de lluvia que tenemos, aunque están debajo del promedio, no son lluvias que van a perjudicar grandemente la producción agrícola. Hay unos municipios que sí, que es donde llueve menos en el territorio hondureño, que se ubican en el sur de El Paraíso, Francisco Morazán, al norte de Choluteca y Valle; es donde tendremos el mayor impacto”, añadió.
Los cultivos familiares de pequeños productores ubicados en zonas como El Paraíso, Francisco Morazán, Choluteca y Valle podrían verse afectados por la disminución de lluvias. En estos territorios se deberán impulsar medidas anticipatorias en materia de producción y seguridad alimentaria.
“Copeco estará convocando a todas las instituciones que tienen que ver con seguridad alimentaria y producción agrícola, una vez que desarrolle una estrategia junto con la Secretaría de Agricultura y Ganadería, lo que ocurrirá en el transcurso de esta semana”, señaló Argeñal.
El director de Cenaos indicó que la temporada seca podría ser más intensa. Si no se cuenta con alimento ensilado para el ganado o con sistemas de reserva de agua y pozos, podrían registrarse afectaciones.
Otro frente frío
Se pronostica la formación de una masa de aire frío para el próximo lunes, lo que provocará aumento de nubosidad, lluvias y lloviznas. Se espera un descenso considerable en las temperaturas y una recuperación parcial de las fuentes de agua, por ejemplo, en San Pedro Sula.
A mediados de marzo ingresaría otro frente frío que durará como máximo 48 horas. No obstante, marzo será un mes más cálido en términos generales, concluyó Argeñal.
Muchos productores no sembrarán en el ciclo de primera
Jairo Aguilera, productor de frijol en Danlí y miembro de la Cámara de Frijol, declaró que una larga sequía sin duda afectará la siembra de granos básicos, sobre todo de maíz, porque son muy pocos los productores que cuentan con sistemas de riego debido a su alto costo.
“Esto que están anunciando va a provocar que haya menos gente que va a sembrar, porque solo va a sembrar las personas que siembran en las riberas de los ríos. Por problemas financieros, temas de comercialización, plagas y altos insumos, la verdad es que en cada ciclo productivo hay mayor depresión en el sector agrícola”.
Aguilera se refirió a la disminución considerable en la producción de arroz, que ha provocado que más del 90% del arroz que consume Honduras sea importado de Estados Unidos, algo que podría ocurrir con otros productos básicos.
Con respecto a las afectaciones por el fenómeno de El Niño, aseguró que la siembra de maíz será la más afectada, ya que el frijol no requiere mucha agua. “La inversión es alta y el riesgo es mayor”.
Instalar un sistema de riego, entre la perforación de un pozo y la bomba, supera una inversión de un millón de lempiras. El gobierno podría apoyarlos con créditos y garantizar precios para reactivar las unidades productivas en el país, señaló.
“Si El Niño es moderado, el impacto espero que no sea tan fuerte sobre la agricultura; sin embargo, una de las cosas que necesitamos es estar pendientes de los pronósticos de nuestra oficina de meteorología para entender cuándo sembrar”, declaró Moisés Ulloa, ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
El funcionario recomendó a los productores ajustar las fechas de siembra según los patrones de lluvia previstos por Cenaos, para sincronizar las etapas críticas de crecimiento con la disponibilidad de agua.