Con una invocación de carácter espiritual y ético, Nasry Asfura cerró su primer discurso presidencial apelando a valores como la verdad, la humildad, la dignidad y el perdón.
La oración, pronunciada ante representantes de los poderes del Estado, invitados internacionales y ciudadanos, marcó un cierre solemne que buscó trascender lo político para situarse en el plano moral del ejercicio del poder.
El mensaje finalizó con una promesa directa al país : “Honduras, no te voy a fallar. Vamos a estar bien”, reforzada por una bendición colectiva y un llamado a la esperanza. Con esas palabras, Asfura dio por iniciado su mandato, dejando establecido el tono con el que pretende conducir su gobierno y el compromiso público que asume frente a la nación.
ORACIÓN TEXTUAL DE ASFURA:
Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y no a decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Y si me das la humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la moneda.
No me dejes culpar de traición a los demás solo porque no piensan igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a juzgarme con la misma medida con la que juzgo a los demás.
No me dejes caer en el orgullo sin triunfo ni en la desesperación sin fracaso.
Enséñame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo, enséñame que perdonar
es la grandeza del fuerte y que la venganza es la señal más primitiva del débil.
Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza.
Si me quitas el éxito, déjame la fuerza para levantarme del fracaso.
Si yo faltara a la gente, dame el valor para disculparme.
Y si la gente faltara conmigo, dame el valor de perdonar.
Señor, si alguna vez me olvido de ti, no te olvides tú nunca de mí.
Amén. Honduras, no te voy a fallar.
Vamos a estar bien.
Dios los bendiga a ustedes y a sus familias.
Dios bendiga a Honduras. Muchas gracias.