"Fracasé en el Real Madrid por culpa de mi adicción, jugaba Play Station toda la madrugada"
Llegó al Real Madrid, pero se derrumbó y ahora cuenta lo que afectó su carrera en el Bernabéu.
- Actualizado: 13 de marzo de 2026 a las 20:47 -
No todos corren con la suerte del éxito cuando llegan a un equipo grande e histórico como el Real Madrid. Exjugador del equipo merengue hizo varias confesiones que afectaron su etapa en el Bernabéu y ahora se lamenta.
Los videojuegos arruinaron la carrera de este conocido futbolista en el Real Madrid y en las últimas horas ha revelado como se derrumbó en el club blanco.
El exfutbolista brasileño Zé Roberto habló abiertamente sobre su trayectoria futbolística y recordó la pesadilla que vivió en el Real Madrid por su propia culpa.
Zé Roberto ofreció una jugosa entrevista en el programa 'Abre Aspas', de Globo Esporte, en la que reconoció que su etapa en el club blanco estuvo marcada por la falta de preparación y, sobre todo, por hábitos poco profesionales que terminaron afectando seriamente su rendimiento.
Zé Roberto llegó al Real Madrid procedente del club brasileño de la Portuguesa en el mercado de invierno de la campaña 1996/97 y destacó por ser un futbolista polivalente con una zurda de mucha calidad.
Real Madrid a lo largo de su historia ha contado con numerosos futbolistas brasileños que dejaron una huella imborrable en el club. Figuras como Roberto Carlos o Marcelo se convirtieron en auténticos ídolos del madridismo, mientras que en la actualidad jugadores como Vinícius Júnior, Rodrygo y Éder Militão continúan con esa tradición de éxito.
Sin embargo, no todos los brasileños lograron consolidarse en el Santiago Bernabéu, y Zé Roberto reconoce que su experiencia fue muy diferente. El exjugador confesó que llegó al club merengue siendo muy joven y sin la preparación mental ni táctica necesaria para competir en una institución de esa magnitud.
El exinternacional brasileño reflexionó sobre el punto de inflexión que cambió su mentalidad, cuando llegó al Real Madrid. Según relató, se encontró rodeado de estrellas, lujos y una exigencia profesional que lo superó en ese momento de su vida.
“Yo fracasé, regresé y luego volví porque no estaba preparado. Llegué a uno de los clubes más grandes del mundo sin estar preparado ni psicológica ni tácticamente", confiesa Zé Roberto.
"Solo había autos de lujo. En el vestuario, todos iban de traje y yo con ropa sencilla. Roberto Carlos bromeaba diciendo que pensarían que había ido a pintar el vestuario”, agrega el exfutbolista brasileño de 51 años.
Los problemas a los que se enfrentó Zé Roberto con 22 años le hicieron “quedarse en shock” con el fútbol europeo. “La intensidad era diferente. No podía seguir el ritmo... Por eso me dejé llevar y regresé”, recuerda. El no conocer el idioma -ni tampoco el inglés- agravaron una situación en la que entraron los videojuegos.
“Fue muy perjudicial. Era joven, recién casado, y me compré una PlayStation. Jugaba hasta altas horas de la madrugada obsesionado con vencer a Crash Bandicoot, comía mal y dormía poco. Perdí rendimiento y subí de peso. Fue la única vez que no estuve en mi mejor forma física. Hoy en día, las distracciones son diferentes: las redes sociales, la exposición mediática. Si el atleta no se concentra, se queda atrás”, puntualizó.
Las noches en vela y el descuido de su alimentación pasaron factura a su juego. “Comía muchas galletas, me terminaba una caja y empezaba otra. Cuando me quise dar cuenta, había subido de peso”, relató con sinceridad Zé Roberto.
Su aventura por el Real Madrid se reflejan en sus palabras. Casi siempre fue suplente, no tuvo un impacto en el juego y se terminó marchando. Después le dio paso a la mejor etapa de su carrera: primero el Bayer Leverkusen y después el Bayern Múnich, donde es ídolo.
“Logré abarcar tres generaciones porque era adaptable. Cuando me di cuenta de que el fútbol se había vuelto más físico, empecé a invertir más en mí mismo. Regresé a Brasil en 2006 para jugar en el Santos en mi mejor momento. Luego volví al Bayern a los 35. Ese regreso fue crucial para mi longevidad”, expresó.
Sin embargo, donde muchos se habrían rendido, Zé Roberto siguió adelante. Un ejemplo de ello fue cuando no fue convocado para el Mundial de 2002: “Me sentí decepcionado. Ni siquiera vi el Mundial”, confesó. Pero no se dejó vencer y luchó para ser convocado en el siguiente torneo.
Sin tener una obsesión enfermiza por su físico, pero entrenándose diariamente, la carrera de Zé Roberto acabó en 2017 siendo jugador de Palmeiras.
Zé Roberto ganó tres títulos, el de LaLiga en la temporada 1996-97 y formó parte del equipo que se alzó con la Champions en 1998. También conquistó una Supercopa de España. Marcó su único gol con el club contra el Rosenborg antes de regresar al Flamengo a mitad de temporada.
Gracias a los errores del pasado, Zé Roberto potenció su disciplina, y a sus 51 años tiene un trabajo estable y mantiene un físico impresionante.
Su inversión en la alimentación, recuperación y cuidados le hizo alargar su carrera. “Comprendí que mi cuerpo era mi herramienta de trabajo. Empecé a tratarlo como una máquina que necesita mantenimiento diario. Esto prolongó mi carrera”, declaró.
En sus charlas, Zé Roberto trata de plasmar todo lo vivido como futbolista. La transformación, los procesos que ha vivido y logros alcanzados. “Siempre he desempeñado un rol de liderazgo... Esta actitud hoy me permite compartir estas lecciones con otras personas”, señaló al medio brasileño.
"A día de hoy soy más disciplinado que Cristiano Ronaldo”, según contó en su entrevista para Abre Aspas, de Globo Esporte.
Zé Roberto tiene tres hijos con su esposa, Luciana.