Honduras y Estados Unidos suscribieron este viernes un 'Memorando de Entendimiento' en materia sanitaria por 46,5 millones de dólares con el objetivo de proteger a centroamericanos y estadounidenses frente a amenazas de enfermedades infecciosas, que tendrá una duración de cinco años.
El memorando fue suscrito por el presidente hondureño, Nasry Asfura, y la encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en la capital hondureña, Colleen Hoey.
La legación diplomática estadounidense indicó en un comunicado que el acuerdo se enmarca en la "Estrategia Global de Salud America First del President (Donald) Trump, acelerando el progreso de Honduras hacia sistemas de salud sólidos y liderados por el propio país".
El memorando es una prioridad para la Administración Trump y un componente clave de la agenda de asistencia exterior America First del secretario de Estado, Marco Rubio, agregó.
Con la iniciativa se brindará ayuda a Honduras durante los próximos cinco años en sus esfuerzos para abordar el VIH/SIDA y fortalecer las capacidades de vigilancia de enfermedades.
EE.UU. y Honduras han firmado un histórico Memorando de Entendimiento de Cooperación en Salud por 46.5 millones de dólares. Este acuerdo de cinco años se basa en décadas de colaboración y refuerza un sólido marco para la seguridad sanitaria regional compartida. Guiados por la... pic.twitter.com/O0fVIuuHDF
— U.S. Embassy Tegucigalpa (@usembassyhn) March 13, 2026
"Al fortalecer los sistemas de laboratorio, la epidemiología y la respuesta a brotes en Honduras, el país podrá identificar y contener de manera independiente las amenazas sanitarias en su origen, antes de que se propaguen regionalmente y lleguen a territorio estadounidense", subraya la información oficial.
Al finalizar el memorando, según la Embajada estadounidense, Honduras habrá integrado en su fuerza laboral nacional de salud a los trabajadores de atención sanitaria de primera línea y de laboratorio financiados por Washington, garantizando la sostenibilidad a largo plazo de servicios de salud críticos y avanzando hacia un sistema de salud resiliente y liderado por el país que proteja tanto a los hondureños como a los estadounidenses frente a amenazas emergentes de enfermedades.