Tegucigalpa, Honduras. Manuel “Mel” Zelaya Rosales, expresidente hondureño y coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), regresó a Honduras tras permanecer cerca de un mes hospitalizado en México, donde recibió tratamiento por una condición de salud relacionada con la acumulación de líquido alrededor del corazón.
A su llegada, Zelaya aseguró en una entrevista con el medio HCH que no abandonó el hospital sin autorización, sino que recibió el alta médica para continuar su tratamiento en el país.
“No es que me escapé del hospital, ya me dieron de alta. Yo estoy enfermo, o sea, no vengo curado, vengo a un tratamiento”, expresó el exmandatario, quien explicó que todavía no está recuperado y deberá seguir un tratamiento que, según sus declaraciones, se prolongará durante casi dos años.
Zelaya también relató que inicialmente no quería someterse a una intervención quirúrgica, pero que después comprendió la gravedad de su condición. “Si me iba para mi casa, no amanecía”, manifestó al recordar lo ocurrido.
El dirigente político fue sometido de manera sorpresiva a una operación para retirar el exceso de líquido acumulado alrededor del corazón. El procedimiento estuvo relacionado con una condición que él identificó como pericarditis. Posteriormente, fue trasladado a México para continuar con las medidas médicas.
Zelaya anuncia que retomará sus actividades en Libre
Además de referirse a su estado de salud, Zelaya anunció que retomará, en la medida de sus posibilidades, sus funciones como coordinador de Libre y que el partido debe prepararse para recuperar el poder en las elecciones de 2029.
Durante la entrevista, también se refirió a la participación política de su esposa, la expresidenta Xiomara Castro, y señaló que, después de que concluyó su gobierno, considera que las referencias públicas se han concentrado en ella y han dejado de lado su propia figura.
Zelaya añadió que considera importante reconocer el papel que desempeñó durante la administración de Castro. “Digan Xiomara, ayudada por Mel, apoyada por Mel”, manifestó.
Zelaya ironiza sobre quienes creyeron que había muerto
“Hicieron barbacoas, cócteles”, dijo al describir la reacción que atribuyó a algunos de sus adversarios políticos tras su enfermedad.
El expresidente aseguró que tomó la situación con humor y resumió su experiencia con una frase: “Qué gran experiencia ver cómo me velan sin morir”.
También bromeó al señalar que algunas personas ya lo daban por enterrado, pero le habían dejado habilitado el WhatsApp.