Luis Redondo fue elegido como el “villano de 2025 en Honduras” en la encuesta de fin de año realizada por La Prensa. El presidente del Congreso Nacional obtuvo 671 votos de un total de 1,458, lo que representa el 46.02 % de la participación.
Redondo asumió la presidencia del Congreso Nacional de manera cuestionada y ha sido señalado por actuar de forma incondicional en favor del Partido Libertad y Refundación (Libre). Durante la cuarta y última legislatura, su gestión estuvo marcada por una parálisis legislativa, atribuida a la falta de consensos con los partidos de oposición.
En las elecciones de noviembre pasado, incluso, ejerció su voto en medio de abucheos y consignas en su contra por parte de ciudadanos que hacían fila en la escuela San Vicente de Paúl, en la ciudad de San Pedro Sula.
Marlon Ochoa y Roosevelt Hernández, otros villanos
El segundo lugar como “villano” fue para Marlon Ochoa, quien obtuvo 237 votos, equivalentes al 16.26 % de la participación.
Marlon Ochoa impulsó durante la jornada electoral una estrategia que condujo al país a una crisis político-electoral. Su prolongada ausencia —casi un mes— del pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) fue señalada como un factor que puso en riesgo el desarrollo del proceso democrático. Además, se le atribuyen constantes ataques hacia las consejeras mujeres, caracterizados por actitudes de misoginia y discriminación.
En el tercer lugar se ubicó Roosevelt Leonel Hernández, actual ministro de Defensa, con 175 votos. Diversos sectores consideran su reciente nombramiento como una gratificación política por su alineamiento con los intereses ideológicos del Partido Libertad y Refundación (Libre).
Durante su gestión como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, fue cuestionado por la politización y el descrédito de la institución militar, al involucrarse en activismo político y dirigir ataques contra opositores, periodistas y medios de comunicación.
Los participantes de la votación tuvieron la posibilidad de elegir entre una amplia lista de funcionarios públicos, entre ellos ministros, presidentes y directores de diferentes entes estatales.
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