La encuesta para elegir al peor funcionario de Honduras en 2025 colocó en el primer lugar a Luis Redondo, presidente del Congreso Nacional, quien obtuvo 749 votos, equivalentes al 47.98 % de la participación. Además, Redondo también fue elegido como el villano de 2025, con 671 votos, consolidando así el amplio rechazo ciudadano hacia su gestión.
Luis Redondo se caracterizó por inactividad legislativa y su gestión quedó marcada como la conducción del peor Poder Legislativo en la historia de Honduras. Llegó a la presidencia del Congreso Nacional de manera ilegal y, durante sus cuatro años al frente, no solo se comportó como un autócrata, sino que abusó de su cargo al utilizar fondos públicos para premiar a sus aliados y castigar a sus opositores. El rechazo popular fue categórico e irreversible, y quedó reflejado con claridad en las urnas.
El segundo lugar en la encuesta fue para Marlon Ochoa, quien obtuvo 163 votos, lo que representa el 10.44 % de la participación.
Ochoa fue cuestionado por diseñar un plan que llevó a Honduras a una profunda crisis político-electoral, situando al país bajo la atención de la comunidad internacional. Su prolongada inasistencia a las sesiones del pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) fue vista como una acción deliberada para entorpecer y poner en riesgo el desarrollo del proceso democrático.
En la votación que se cerró el 8 de enero de 2026, los ciudadanos pudieron escoger entre una amplia lista de funcionarios públicos, que incluía ministros, presidentes y directores de distintas instituciones del Estado.
Asimismo, se garantizó la confidencialidad de los participantes mediante mecanismos de control basados en direcciones IP, lo que permitió resguardar la transparencia del proceso y evitar registros duplicados desde una misma red.