El policlínico Vicente Fernández Mejía de la ciudad de Santa Rosa de Copán, en el occidente de Honduras, se convirtió en el epicentro de la prevención infantil con el lanzamiento oficial de la vacuna hexavalente combinada.
Este es un biológico, según los médicos, que representa un avance clave al sustituir a las vacunas pentavalente y de polio oral, optimizando así el esquema nacional de inmunización.
La principal ventaja de esta nueva vacuna es la reducción del número de inyecciones, al ofrecer una protección rápida y eficaz. Al tratarse de una vacuna de componentes inactivados, estimula el sistema inmunológico de forma segura, preparando al organismo para combatir seis patógenos potencialmente mortales:
Difteria: protege las vías respiratorias superiores de obstrucciones graves.
Tétanos: previene afectaciones severas al sistema nervioso.
Tos ferina (pertussis): evita la infección bacteriana caracterizada por tos violenta.
Haemophilus influenzae tipo b: clave para prevenir meningitis y neumonía.
Hepatitis B: combate la infección crónica del hígado.
Poliomielitis (IPV): bloquea el virus causante de parálisis irreversible.
Durante el evento del lanzamiento de la vacuna, Óscar Cruz, director del Policlínico Vicente Fernández Mejía, encabezó una jornada de concienciación dirigida a padres de familia. El galeno subrayó que la protección de la niñez es resultado de un trabajo conjunto entre el Estado, el personal de salud y las familias.
“No solo estamos aplicando una dosis; estamos asegurando la calidad de vida de nuestra futura generación. Invitamos a los padres a no bajar la guardia y traer a sus hijos para cumplir con este esquema nacional”, manifestó Cruz.
Recomendaciones postvacunación
Como parte de la charla educativa ofrecida a los asistentes, el personal de enfermería brindó recomendaciones básicas para el cuidado en casa tras la aplicación de la vacuna:
Manejo de fiebre: uso de paracetamol únicamente bajo indicación médica y según el peso del bebé.
Inflamación local: aplicación de paños húmedos con agua fría en la zona de la inyección para aliviar la molestia.
Observación: mantener al menor hidratado y vigilar su comportamiento durante las primeras 24 horas.