San Pedro Sula, Honduras. La intensa canícula, un periodo caracterizado por una disminución temporal de las lluvias y aumento de las temperaturas que afectó al país, comienza a quedar atrás. Las condiciones meteorológicas apuntan hacia un periodo con lluvias más frecuentes, de acuerdo con las proyecciones del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
El director de Cenaos, Francisco Argeñal, informó que varios modelos meteorológicos coinciden en pronosticar lluvias para este fin de semana, con acumulados que podrían alcanzar entre 60 y 80 milímetros en las partes altas de la Sierra de Lepaterique.
El especialista recordó que desde mayo se había previsto que la canícula sería intensa y que su finalización ocurriría después del 10 de septiembre. Ahora, las nuevas condiciones indican una mayor presencia de precipitaciones.
Además, el director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía del Distrito Central, Julio Quiñónez, indicó que entre el 19 y el 25 de septiembre se esperan lluvias generalizadas casi a diario, e incluso algunas podrían superar el promedio de precipitaciones, por lo que el comportamiento de este periodo será determinante.
Sin embargo, Cenaos vigilará que las lluvias alcancen las zonas de las cuencas hidrográficas, ya que no toda precipitación genera el mismo aporte a las fuentes de agua. Sobre todo, cuando se registran lluvias en las ciudades, estas no necesariamente contribuyen a la recuperación de los embalses.
La prioridad está en que las precipitaciones lleguen a las partes altas de las cuencas que abastecen. Entre las zonas señaladas se encuentran las cuencas de Guacerique y Río Grande. En la Sierra de Lepaterique nacen estos ríos, por lo que las lluvias en ese sector pueden generar aportes hacia los embalses.
Si los pronósticos se cumplen, Cenaos espera comenzar a registrar entre martes y miércoles de la próxima semana niveles positivos en las represas que actualmente mantienen una tendencia descendente.
Esta expectativa también se extiende hasta octubre, y las precipitaciones de ese mes podrían contribuir a que los embalses alcancen niveles más seguros al finalizar la temporada lluviosa. El de Los Laureles podría estar lleno para el mes de octubre, mientras que La Concepción podría alcanzar entre 60 % y 70 % de su capacidad al finalizar la temporada lluviosa.
El director Quiñónez explicó que existe una diferencia entre ambos embalses debido a sus características, ya que el de Los Laureles posee una amplia área de captación, pero una capacidad de retención menor que La Concepción, por lo que su recuperación podría darse de manera distinta.
El comportamiento de las lluvias durante el fin de semana y los días posteriores permitirá conocer qué tan significativos son los aportes hacia las cuencas. Cenaos mantiene así la expectativa de que el cierre de la canícula dé paso a una temporada lluviosa más estable durante septiembre y octubre.