¿Funciona sembrar nubes? Honduras prepara 20 vuelos para hacer que llueva

La aeronave ya está en Honduras y las operaciones comenzarán cuando aparezcan nubes aptas para la intervención. Experimentos en Estados Unidos han logrado aumentos medibles de precipitación, aunque los resultados no pueden extrapolarse directamente al país

  • Actualizado: 19 de septiembre de 2026 a las 08:00 -
¿Funciona sembrar nubes? Honduras prepara 20 vuelos para hacer que llueva

San Pedro Sula, Honduras. Honduras se prepara para intentar obtener más agua de las nubes que crucen sobre algunas de las zonas más afectadas por la sequía. El Gobierno prevé realizar alrededor de 20 vuelos de siembra de nubes, una técnica utilizada en distintos países para tratar de aumentar la precipitación cuando las condiciones atmosféricas son favorables.

La operación tendría capacidad para abarcar entre 1.8 y 2 millones de hectáreas y estará concentrada principalmente en el Corredor Seco, pero también se contempla intervenir sectores relacionados con las cuencas que alimentan las represas del Distrito Central y Comayagüela, el Alto Aguán y afluentes vinculados con la represa hidroeléctrica El Cajón.

El procedimiento, conocido popularmente como “bombardeo de nubes”, no significa que un avión pueda llegar a una zona despejada y provocar lluvia. Primero deben existir nubes con suficiente humedad y características apropiadas.

Técnicos y meteorólogos deberán identificarlas y, solo entonces, la aeronave podrá ingresar a la zona seleccionada para dispersar partículas que favorezcan la formación y crecimiento de gotas o cristales capaces de precipitar.

Honduras evalúa “bombardear” nubes para enfrentar la sequía: ¿cómo lo harán?

En el caso más común, la aeronave inyecta o dispersa partículas de yoduro de plata dentro de las nubes aptas para la intervención. Estas partículas funcionan como núcleos alrededor de los cuales puede condensarse o congelarse el vapor de agua, favoreciendo la formación de gotas o cristales más grandes que, si alcanzan suficiente peso, terminan cayendo como lluvia. Según el tipo de nube y la técnica utilizada, también pueden emplearse otras sustancias, como sales higroscópicas, que ayudan a atraer humedad y acelerar el crecimiento de las gotas.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) explica que la siembra de nubes consiste precisamente en modificar procesos que ya están ocurriendo dentro de una nube. Dependiendo de sus características pueden utilizarse técnicas que favorecen la formación de cristales de hielo o la unión y crecimiento de gotas de agua. Sin embargo, la organización recalca que no existe tecnología capaz de crear grandes sistemas nubosos desde cero ni hacer llover cuando la atmósfera carece de las condiciones necesarias.

Ese será precisamente uno de los principales límites de la operación hondureña. Los vuelos no tendrán un calendario rígido: deberán esperar la aparición de las nubes adecuadas. “No es cualquier nube”, explicó el titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina. La aeronave especializada ya se encuentra en Honduras y el Gobierno informó que el equipo, insumos y componentes para adaptarla llegarían próximamente.

La sequía ha golpeado extensas zonas agrícolas de Honduras, reduciendo las fuentes de agua, afectando cultivos y aumentando la presión sobre productores y comunidades.

Para medir si la intervención produce resultados, la SAG anunció que utilizará imágenes satelitales, GPS y estaciones meteorológicas. La ruta del avión permitirá establecer dónde se hizo la siembra, mientras los instrumentos en tierra medirán las precipitaciones registradas posteriormente.

La comparación será importante porque uno de los mayores desafíos científicos consiste en establecer cuánto de la lluvia habría ocurrido naturalmente y cuánto puede atribuirse a la intervención.

La empresa que participará en el proyecto hondureño, Startup Renaissance, asegura haber intervenido en 35 proyectos y reporta incrementos promedio de precipitación de alrededor del 60%, llegando en algunos casos hasta el 100%.

Para Honduras plantea como expectativa un incremento de al menos 40%. Esas cifras corresponden a afirmaciones de la empresa y no deben entenderse como una garantía científica de que Honduras obtendrá esos resultados. La propia SAG reconoce que no es posible garantizar un determinado porcentaje de lluvia.

La falta prolongada de lluvias mantiene en condiciones críticas a varias regiones del país, especialmente en el Corredor Seco, donde las pérdidas agrícolas y la escasez de agua se han intensificado.

¿Dónde ha funcionado?

Una de las experiencias científicas mejor documentadas ocurrió en Idaho, Estados Unidos, durante el proyecto Snowie. Investigadores siguieron mediante radares el yoduro de plata liberado desde una aeronave y comprobaron en al menos tres episodios que la intervención generó nieve adicional sobre la cuenca estudiada.

El Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos (NCAR) concluyó que la siembra podía aumentar la precipitación cuando existían las condiciones atmosféricas apropiadas.

También en Wyoming, un programa experimental de varios años encontró evidencia compatible con aumentos de aproximadamente 5% a 15% en la precipitación de tormentas sembradas bajo determinadas condiciones. Los estudios se realizaron principalmente sobre nubes invernales en zonas montañosas, donde el comportamiento atmosférico facilita medir el efecto de la intervención.

Pero esos resultados no pueden trasladarse automáticamente a Honduras. La OMM señala que una técnica que funciona en determinado tipo de nube o región no necesariamente tendrá el mismo resultado en otro ambiente.

Preparan bombardeo de nubes para enfrentar la sequía en Honduras

La evidencia científica más sólida hasta ahora corresponde especialmente a la siembra de nubes orográficas frías durante el invierno; en nubes convectivas, características de zonas tropicales, la gran variabilidad natural hace mucho más difícil determinar cuánto aumenta realmente la lluvia.

Por eso, la siembra de nubes será una herramienta complementaria y no una solución definitiva frente a la sequía. El Gobierno mantiene paralelamente proyectos de perforación de pozos, bombas solares, sistemas de riego y reservorios para cosechar agua, además de asistencia a productores.

La efectividad de los aproximadamente 20 vuelos dependerá, finalmente, de un elemento que ningún avión puede producir: que aparezcan las nubes adecuadas en el momento y lugar necesarios.

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Redacción La Prensa
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LA PRENSA es el decano de los diarios impresos en Honduras y líder en audiencias en las plataformas digitales. Se fundó el 26 de octubre de 1964 en la ciudad de San Pedro Sula.

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