Desde tempranas horas de este domingo, se reportan fuertes enfrentamientos entre simpatizantes de los partidos Nacional y Liberal, lo que mantiene a la isla en una situación de alta tensión. La conflictividad surge en el contexto de la repetición de las elecciones a nivel de alcaldía, ordenada por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
La decisión del CNE fue adoptada luego de que en las pasadas elecciones generales se declarara un empate técnico entre Rollin Dion Kelly Hurlston, del Partido Nacional, y Kristen Sheray Borden Bush, del Partido Liberal. Esta resolución abrió paso a una nueva convocatoria electoral en el municipio.
Sin embargo, la medida no fue bien recibida por todos los sectores. Miembros y simpatizantes del Partido Nacional han procedido a tomar diversos centros de votación, impidiendo el ingreso de las maletas electorales y también el acceso de los votantes.
Los manifestantes aseguran que su candidato, Rollin Dion Kelly Hurlston, fue el legítimo ganador del proceso anterior. Por ello, rechazan la anulación de los resultados, al considerar que la nueva convocatoria desconoce la voluntad popular expresada en las urnas.
Como consecuencia de estas acciones, el acceso a los centros de votación permanece bloqueado en sectores estratégicos. Esta situación ha provocado choques verbales y físicos con simpatizantes del Partido Liberal, quienes exigen que se respete la orden emitida por el CNE y que el proceso de votación se lleve a cabo.
Hasta el momento, la presencia policial y militar en la zona busca mediar para evitar que la violencia escale. No obstante, el ambiente continúa siendo tenso y las autoridades enfrentan dificultades para restablecer el orden en los puntos más conflictivos.
Mientras tanto, el proceso electoral se encuentra virtualmente paralizado, en medio de una creciente incertidumbre entre la población. La jornada transcurre bajo un ambiente de confrontación política que mantiene en vilo a los habitantes de la isla.