La tensión se disparó esta mañana en la comunidad de Quebrada de Arena, Tocoa, Colón, tras el masivo despliegue de más de mil agentes policiales en la zona, para ejecutar una orden de desalojo contra varias fincas dedicadas al cultivo de palma africana, incluyendo Camarones, Tranvío y El Chile.
El fuerte contingente de seguridad ha generado alarma entre los miembros de las cooperativas campesinas que han estado ocupando y trabajando estas tierras por años, reavivando el histórico conflicto agrario en el valle del Aguán.
Desde las primeras horas del día, los campesinos se han organizado para defender las tierras, adoptando una postura de resistencia ante la amenaza de desalojo.
"De aquí no nos vamos, solo muertos vamos a defender estas tierras hasta con nuestras vidas", declaró un campesino de manera anónima y atrincherado en el lugar.
A pesar de la firmeza en su defensa, los líderes de las cooperativas aseguran tener base legal para su permanencia y abren la puerta a una solución dialogada si se presentan pruebas de propiedad legítima.
"Nosotros tenemos documentos de estas tierras y aquí vamos a permanecer. "Si llegara a venir un dueño con documentos, vamos a negociar", dijo Izabel Zapata, socio de la cooperativa Camarones.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha confirmado oficialmente el motivo exacto del despliegue ni la hora en que se ejecutaría la orden, manteniendo la incertidumbre y el estado de alerta máxima en Quebrada de Arena.