Ante el reciente repunte de desapariciones en el litoral Atlántico y también en diversas zonas del país, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) ha emitido una guía crucial para los familiares de personas de quienes se desconoce su paradero.
El jefe de la DPI, Alex Rivas, fue enfático al desmentir el mito urbano de que es necesario esperar un día entero para reportar una ausencia. La rapidez en la denuncia, asegura, es el factor determinante para un desenlace positivo.
La denuncia es fundamental
Según las directrices de Rivas, si se pierde comunicación con un pariente por un lapso de al menos 12 horas, sobre todo por la noche, especialmente si la persona salió y no regresó a dormir, los familiares deben actuar de inmediato.
Estas denuncias se pueden interponer de manera presencial en las instalaciones de la DPI o la sede policial del lugar donde se registra la desaparición. Asimismo llamando a la línea de emergencia 911.
"Tienen que interponer la denuncia inmediatamente a la DPI; no deben esperar las 24 horas", subrayó el jefe policial. Una vez que la denuncia formal ingresa al sistema, la DPI no se limita a la búsqueda local. Rivas explicó que se activa un protocolo de alerta que involucra a la Policía Internacional (Interpol) para blindar las salidas del país.
El objetivo es que el perfil del desaparecido esté registrado en todos los puntos de control. "En algún momento, si está desaparecido, va a llegar a una frontera", agregó Rivas, señalando que la alerta internacional es clave para interceptar posibles traslados forzados fuera del territorio hondureño.
Medidas de seguridad
Más allá de la reacción policial, las autoridades hicieron un llamado enérgico a la prevención, enfocándose especialmente en los menores de edad.
Rivas instó a los padres de familia a no descuidar a sus hijos y mantener una vigilancia estricta. Es fundamental estar pendientes de los jóvenes durante sus trayectos hacia los centros educativos y al retornar a sus hogares.
En los últimos cinco años, el Ministerio Publico registró unas 2,000 denuncias de desapariciones en Honduras. La mayoría de estos los componen en un 33% niños, niñas y adolescentes.