Un aumento de entre 35 y 40 lempiras en el precio del cilindro del gas doméstico ha impactado directamente el bolsillo de los hogares hondureños y de miles de negocios dedicados a la venta de alimentos.
El precio del LPG registró un incremento después de que el gobierno de Xiomara Castro, antes de concluir su mandato, anunciara que a partir del 27 de enero de 2026 se descongelarían los precios, los cuales se mantenían como parte de una medida de alivio económico. Ahora será el gobierno de Nasry Asfura el que deberá decidir si el subsidio continúa.
Los subsidios y medidas de alivio para el gas licuado propano, o LPG como se le conoce, y otros combustibles también fueron implementados durante el gobierno de Juan Orlando Hernández (2014-2022).
De acuerdo con la tabla oficial de la Secretaría de Energía (SEN), a partir del 26 de enero de 2026 el precio del gas GLP o LPG doméstico es de 238.13 lempiras en Tegucigalpa y 216.99 lempiras en San Pedro Sula, este último bajo precio congelado.
No obstante, el cilindro de 25 libras pasó a costar 270.94 lempiras en Tegucigalpa y hasta 257 lempiras en San Pedro Sula, lo que representa un aumento de hasta 40 lempiras por unidad.
Erick Tejada, ahora exministro de Energía, manifestó a través de su cuenta en la red social X que el congelamiento del precio del gas doméstico representó para el Estado un costo de 1,533 millones de lempiras. Agregó que el Gobierno dejó de percibir alrededor de 22,000 millones de lempiras por la rebaja permanente de 10 lempiras al ACPV en todos los combustibles.
Venta de comidas de los más afectados con el aumento
LA PRENSA realizó un recorrido para conversar con propietarios de negocios de alimentos en San Pedro Sula, norte de Honduras, que se ven afectados directamente por este aumento en sus costos operativos.
La semana pasada, cuando compró su último chimbo de gas, Oneyda Gómez pagó 217 lempiras por el cilindro de 25 libras, pero esta semana tendrá que adquirir otro a un precio mayor, ya que el aumento oscila entre 35 y 40 lempiras por unidad.
En su caso, utiliza dos chimbos para la venta de desayunos, los cuales le duran apenas una semana, por lo que deberá pagar entre 70 y 80 lempiras más, dependiendo del proveedor. “Nos toca comprarlo, qué vamos a hacer, pero si es para mejor que siga el subsidio”, lamentó Gómez.
Héctor Martínez y su esposa tienen un negocio de venta de comida desde hace un año. Confiesa que las ventas apenas alcanzan para subsistir, ya que no pueden elevar demasiado los precios porque se reduce la clientela.
Aun así, reconoce que si el chimbo de gas continúa subiendo, tendrán que aumentar los precios de sus platillos. “Por ejemplo, si la orden de baleadas cuesta 50 lempiras, tendría que subirla a 60”, explicó.
Cada cuatro días compran un cilindro de gas, por lo que el cambio de 217 lempiras a 247 lempiras o más representa un impacto significativo. “El subsidio debería continuar porque eso nos ayuda a nosotros como mipymes”, agregó.
"No puedo subirle a la comida porque perdería clientes"
Desde hace 18 años, María Hernández se dedica a la venta de comida y asegura que, ante la falta de empleo, este negocio representa su principal sustento. Sin embargo, señala que los productos están cada vez más caros y la ganancia es menor, especialmente en insumos como el huevo, el pollo y el aceite.
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“Yo uso tres chimbos y me duran dos días. Ahora tendré que mantener encendidos solo dos de los cuatro quemadores para gastar menos y buscar comprar más barato, pero no puedo subirle a la comida porque perdería clientes”, comentó Hernández.
LA PRENSA consultó a la ciudadanía a través de redes sociales sobre si consideran que los subsidios deben continuar bajo el gobierno de Nasry Asfura. Las opiniones fueron encontradas, aunque la mayoría coincidió en que el subsidio al gas debe mantenerse.
“El subsidio del gas está bien, pero el de la energía eléctrica no”, opinaron algunos usuarios.
El ciudadano Alexander Membreño escribió: “Ya el primer trancazo es el del gas. Aquí en la zona estaba a 268 lempiras y ahora vale 298 lempiras, fueron 30 pesos”.
Piden que el subsidio al LPG continúe
A juicio de expertos, esta medida debería continuar ante el alto costo de la canasta básica, los elevados índices de desempleo y los constantes aumentos en productos y servicios, lo que representaría un alivio para los hogares y una menor carga económica para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Javier Pineda, presidente de la Asociación Nacional de la Micro y Pequeña Industria de Honduras (Anmpih), declaró que el aumento al cilindro de gas impacta de forma significativa a miles de emprendedores y pequeños negocios, tomando en cuenta que el rubro de alimentos es uno de los de mayor demanda y crecimiento a nivel nacional. “Lamentablemente, algunas mipymes tendrán que trasladar el aumento al precio de los productos”, advirtió.
Pineda expresó que espera que el gobierno entrante impulse la producción agrícola y la industria, con el fin de generar empleo, ampliar la oferta y contribuir a la estabilidad de precios.
El economista Rafael Delgado indicó que el gas, tanto en los hogares como en los negocios de alimentos, tiene un impacto considerable y que, al eliminarse el subsidio, el empresario es libre de decidir si traslada ese incremento al consumidor final.
“Los subsidios deben diseñarse para beneficiar a los sectores más afectados por el aumento de precios y enfocarse en quienes más lo necesitan”, señaló.
Delgado explicó que, para evitar mayores incrementos, el Gobierno debe fortalecer la agricultura y la agroindustria. “Debemos fomentar la producción agrícola, ampliar la oferta y crear condiciones para un mercado competitivo”, concluyó.