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23/05/2022
12:30 AM

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División interna del partido Libre arrastra al país a una nueva crisis

El pueblo dio una lección ejemplar en las elecciones, pero el país está nuevamente en crisis al tener dos directivas en el Congreso Nacional.

Tegucigalpa, Honduras.

El 28 de noviembre de 2021 los hondureños salieron de forma masiva y ejemplar a las urnas, fueron las elecciones más votadas en la historia del país.

Lo que anhela cada ciudadano es un país que prospere en donde la educación y la salud sean la prioridad de los gobernantes.

Sin embargo, la lucha interna en el partido Libertad y Refundación (Libre) tiene al país envuelto nuevamente en una crisis política que podría llegar a consecuencias peores si no se le busca una salida legal y política.

Hasta el jueves se creía que por la noche la presidenta electa Xiomara Castro iba a lograr el consenso para que su candidato a la presidencia del Congreso, Luis Redondo, fuera respaldado por los 50 diputados de su partido.

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A la cita solo llegaron 30 congresistas mientras los otros 20 se reunían con dirigentes del Partido Nacional y Partido Liberal que les dieron su apoyo para elegir a Jorge Cálix como presidente del Legislativo.

La nueva crisis tiene su origen en el rechazo de los diputados “rebeldes” de Libre de darle al Partido Salvador de Honduras (PSH) el control del Congreso, como lo quería la mandataria electa para cumplir con el pacto del bicentenario, firmado en octubre del año pasado.

Mapa: La ruta de Xiomara Castro el día de su investidura como presidenta de Honduras

No asistir a esa cita fue suficiente para calificarlos de traidores. El acto de deslealtad le provocó al grupo la expulsión definitiva del partido, según un comunicado leído por Xiomara Castro el viernes por la noche, y quien hizo un llamado a sus bases para instalarse en los bajos del Congreso en una vigilia que comenzó la tarde-noche del sábado.

Esta vez, el caos tiene como principal protagonista al mismo partido Libre.

El abogado constitucionalista y docente universitario, Juan Carlos Barrientos, calificó de “penoso, empezar (el gobierno) con este tipo de zafarranchos, de incertidumbres y situaciones donde los miembros de un mismo partido se están peleando”.

En 2017 el partido Libre, esa vez unido, se lanzó a las calles creando caos, violencia e inestabilidad política bajo el argumento de que el Partido Nacional había ganado las elecciones con fraude.

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Esta vez, como consecuencia de la crisis al interior de Libre, y el involucramiento de los diputados nacionalistas y liberales (yanistas) a favor de Cálix, generó dos directivas: una dirigida por Cálix y la otra por Redondo.

La elección de dos directivas nunca había ocurrido en los anales de la política hondureña que sí registra traiciones como la de Justo Milla contra el jefe de Estado Dionisio de Herrera en 1827.

Legalidad

¿Tiene Redondo la facultad para juramentar a la presidenta si él no fue juramentado por el ministro de Gobernación cuando fue electo como presidente de la Junta Provisional?

El ministro Leonel Ayala solo prestó la promesa de ley a Cálix como presidente de la Junta Directiva Provisional. El grupo leal a Castro acusó al ministro de no haberle querido dar la palabra a su representante Rasel Tomé para proponer a Redondo y a dos candidatos más.

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Aquí se originó el zafarrancho donde los xiomaristas sacaron del hemiciclo a los “traidores” y procedieron a elegir su directiva, sin la presencia del titular de Gobernación.

Ayer, los dos bandos se reunieron por separado y eligieron sus directivas en propiedad.

Para el profesional del derecho, Félix Ávila, “la que se eligió en el Congreso no ha contado con el respaldo de los diputados propietarios como lo manda la Constitución. Ahí se habla de haber agregado a un número de diputados suplentes, esto contraviene la Constitución de la República”.

Pero no es culpa de los diputados leales a Castro que no hayan llegado los demás.

“A nosotros nos convocaron al Congreso, no nos convocaron a un balneario, que es para ir a vacacionar, si ellos no vinieron es su problema”, argumentó el diputado Jari Dixon. En ausencia de los propietarios se recurre a lo suplentes, expuso el parlamentario.

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