Tegucigalpa, Honduras
El pulso político entre el Partido Nacional y el Partido Liberal se intensificó en las últimas horas en la carrera por controlar la presidencia del Congreso Nacional, un cargo clave que no solo marca el rumbo de la agenda legislativa, sino que define el equilibrio de poder del país en los próximos cuatro años.
Hoy, el debate se libra en el plano de los números: quién logra sumar los 65 votos necesarios para asumir el control del Legislativo.
“Antepongan sus intereses particulares y hay que poner el interés primario, que es el país. El Partido Liberal tiene una gran oportunidad en este momento de promover reformas juntamente con el Partido Nacional porque aquí hay que ser realista, Libertad y Refundación (Libre) se les dio la oportunidad y lo que heredaron fue el peor Congreso de la historia, por lo tanto, no caben en esta ecuación”, señaló Carlos Hernández, director ejecutivo de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
A criterio del analista Filadelfo Martínez, “el pueblo hondureño se manifestó el 30 de noviembre y hay actores políticos que no aceptan que fueron derrotados y entonces apelan a la artimaña para mantenerse vigentes; pero incertidumbre no veo, aquí claramente hay un ganador y un partido que quedó en tercer lugar”, indica.
Posibilidad de junta directiva compartida
En el Partido Nacional, los nombres que concentran mayor respaldo para presidir el Congreso son los de Tomás Zambrano, Marco Midence y Carlos Ledezma. La dirigencia nacionalista mantiene una postura clara: la presidencia del Legislativo no está en negociación.
No obstante, se deja abierta la posibilidad de conformar una Junta Directiva con participación liberal como mecanismo para consolidar una mayoría sólida.
“Vamos a construir consensos internos y buscar votos fuera de la bancada para nombrar una directiva que refleje integración”, afirmó el diputado nacionalista Eder Mejía, al exponer la ruta para asegurar el control del Congreso.
En el Partido Liberal, el panorama es más volátil. Han trascendido los nombres de los diputados Marlon Lara, Yuri Sabas e Irohska Elvir, esta última explora gestos para construir alianzas que incluso podrían involucrar a sectores del Partido Libre.
Sin embargo, desde el interior del liberalismo advierten que sin cohesión interna, cualquier pacto externo pierde fuerza y viabilidad política.
”Esto debe ser producto de un gran diálogo por la gobernabilidad. Honduras no puede seguir cuatro años más en pobreza”, sostuvo el diputado liberal Jhosy Toscano, al subrayar las consecuencias sociales de un Congreso fragmentado.