A 20 días del traspaso de mando presidencial en Honduras, persisten más preguntas que respuestas sobre el proceso de transición entre el gobierno saliente y la nueva administración.
Desde el oficialismo no se ha brindado información oficial clara ni detallada sobre los avances de este procedimiento, que debió iniciar varias semanas atrás.
LA PRENSA intentó conocer la versión de funcionarios del partido Libertad y Refundación (Libre); sin embargo, solo uno respondió y su declaración no fue precisa respecto a los acercamientos y trabajos de transición con el gobierno del presidente saliente, Nasry “Tito” Asfura.
Silencio
En el intento por conocer la postura oficial, este medio también contactó al asesor presidencial, Manuel “Mel” Zelaya, y al ministro de Comunicaciones, Ivis Alvarado, pero ninguno atendió las llamadas telefónicas.
La falta de información sobre la transición genera incertidumbre a pocos días del cambio de gobierno, un proceso clave para garantizar la continuidad administrativa y la estabilidad institucional.
Fue Geovanny Domínguez, asesor en comunicaciones del actual gobierno, quien, mediante mensajes de WhatsApp, manifestó: “No tengo ninguna información al respecto”.
Domínguez expuso que la presidenta Xiomara Castro “fue clara al manifestar que, tal como manda la Constitución, terminará su mandato en la fecha que la ley prevé”, recurriendo a su mensaje de Navidad, en el que aseguró que estará en el cargo hasta el 27 de enero de 2026.
Negativa de Libre
Ayer, la designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, declaró que la transición no ha sido posible debido a que Libre, y en especial la excandidata presidencial, Rixi Moncada, ordenó a los actuales funcionarios y a otros empleados no ejecutar ningún proceso de transición, aduciendo —según Moncada— que se fraguó un fraude en las elecciones.
“Definitivamente, nosotros anhelábamos una transición en paz, en tranquilidad, con responsabilidad, en legal y debida forma, pero lamentablemente ustedes escucharon a la candidata Rixi Ramona Moncada instruir a los funcionarios para que no se diera tal transición; hasta el día de hoy (ayer) no se ha dado”, confirmó Mejía.
Como ha ocurrido en anteriores gobiernos y sus respectivos traspasos de mando, las administraciones salientes iniciaban una fase de entrega administrativa de las secretarías de Estado y otras instituciones, a fin de que el nuevo gobierno comenzara la gestión conociendo las funciones y responsabilidades de cada dependencia.
Libre no lo ha considerado así, a deducir por lo expresado por María Antonieta Mejía y otros dirigentes del Partido Nacional, quienes han señalado la negativa de realizar una transición ordenada y de entregar las instituciones a la nueva administración.