Con el objetivo de garantizar que los diputados cumplan con su obligación de asistir a todas las sesiones del Congreso Nacional, se aprobó una resolución que establece sanciones para quienes incumplan esta responsabilidad.
Además, la resolución aprobada también sancionará a los parlamentarios que cometan actos reñidos con el orden y el decoro dentro de la cámara legislativa; esto derivado de los últimos acontecimientos en el marco de la presentación de la denuncia del juicio político contra el fiscal general, Johel Zelaya.
La Junta Directiva, mediante los asistentes de cámara, verificará por los métodos existentes, la asistencia o no de los congresistas, y se declarará curul vacío, si el diputado suplente tampoco está ocupando ese puesto. El secretario hará constar esa circunstancia en un acta correspondiente a ese día de ausencia.
En tales casos no se pagará el salario correspondiente a ese día de inasistencia, sin perjuicio de las responsabilidades constitucionales o disciplinarias que pudieran derivarse conforme al artículo 197 de la Constitución de la República, manda la resolución aprobada este día.
Por hacer relajos
El artículo dos de esa resolución habla de los diputados que por sí mismos, realicen, provoquen o induzcan a otros a cometer actos de violencia que altere el orden parlamentario; también será penalizado con una deducción salarial.
La sanción consistirá en la deducción equivalente a 15 días de salario, que si se tratase de un diputado propietario rondaría los 37,500 lempiras, y de 10,500 lempiras para diputados suplentes.
Arnold Burgos, diputado del Partido Nacional en el Congreso Nacional, sobre el particular refirió que “aquí hay que ser respetuosos, las personas están cansadas de ver esos espectáculos a través de la televisión y de las redes sociales en donde hay padres de la patria empujándose e insultándose”.
La normativa entró en vigencia a partir de la presente sesión en el Congreso Nacional.
Desde Libertad y Refundación (Libre) se declararon en contra de esa decisión.