La actriz Catherine O’Hara, fallecida el 30 de enero a los 71 años, murió tras sufrir una embolia pulmonar, con cáncer rectal como enfermedad de base, según un certificado de defunción de la Oficina del Médico Forense del Condado de Los Ángeles, obtenido por la revista People.
La embolia es una obstrucción ocasionada por un émbolo —generalmente un coágulo— que se forma en un vaso sanguíneo y bloquea la circulación en otro de menor calibre, lo que puede provocar daños graves en los tejidos afectados.
Según la Clínica Universidad de Navarra, la embolia consiste en la obstrucción de una arteria que impide parcial o totalmente el paso de la sangre. Esta interrupción suele deberse a un émbolo, es decir, un cuerpo extraño como un coágulo, grasa o aire que viaja por el torrente sanguíneo hasta quedar atascado en un vaso más pequeño.
Como consecuencia de esta obstrucción se produce una isquemia, es decir, la falta de riego sanguíneo en la zona afectada, lo que puede comprometer seriamente la función del órgano involucrado.
Tipos de embolia
Las embolias pueden presentarse en distintas formas clínicas, dependiendo del vaso afectado:
Embolia cerebral: afecta a un vaso del cerebro y puede desencadenar un ictus.
Embolia pulmonar: bloquea la arteria pulmonar y puede comprometer parte del pulmón o, en casos graves, provocar la muerte.
Embolia de la arteria central de la retina: puede causar la pérdida súbita de la visión en un ojo.
¿Qué síntomas presenta?
Los síntomas varían según la localización de la embolia. Entre los más frecuentes se encuentran la disminución de la temperatura en las extremidades, ausencia de pulso, dolor, debilidad, entumecimiento y palidez, de acuerdo con la Clínica Universidad de Navarra.
También pueden presentarse espasmos musculares y hormigueo. En fases más avanzadas, pueden aparecer ampollas, úlceras cutáneas, necrosis y pérdida de la función del órgano afectado.
¿Cuáles son las causas?
Las embolias pueden estar provocadas por distintos tipos de émbolos, entre ellos:Coágulos de sangre (trombos). Grasa. Líquido amniótico. Aire. Células tumorales o parásitos.
También pueden aparecer tras intervenciones quirúrgicas o como consecuencia de infecciones localizadas. En algunos casos, las células cancerosas pueden migrar desde un tumor y generar una obstrucción vascular con potencial metastásico.
¿Se puede prevenir?
La prevención se basa en reducir los factores de riesgo que favorecen la formación de coágulos. Entre ellos se incluyen el tabaquismo, la inactividad física, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso y el estrés.
Adoptar hábitos de vida saludables, mantener una actividad física regular y cumplir con los controles médicos puede reducir de forma significativa el riesgo de desarrollar una embolia.
¿Cuál es el tratamiento?
Según la Clínica Universidad de Navarra, el tratamiento de la embolia tiene como objetivo restaurar el flujo sanguíneo y controlar los síntomas. Habitualmente incluye medicamentos anticoagulantes, antiplaquetarios, trombolíticos y analgésicos.
En determinados casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica, que puede ir desde la extracción del émbolo mediante un catéter o cirugía abierta, hasta procedimientos como el bypass arterial o la colocación de un stent.