La familia de David Beckham y Victoria Beckham, que posee una mansión en los Cotswolds, a unos 100 kilómetros al noroeste de Londres, se enfrenta a la oposición de sus vecinos por sus planes de transformar la propiedad “en algo del estilo de Miami o Florida”.
Estos argumentos figuran en una carta enviada al ayuntamiento de Cotswold, en el centro-sur de Inglaterra, por varios residentes que se quejan, en concreto, de la instalación prevista de un sistema de luces LED —propio de grandes estadios o festivales de música—, que consideran poco acorde con el carácter rural de la zona, según recogen medios británicos.
La propiedad de los Beckham, valorada en unos 12 millones de libras (14 millones de euros), según The Times, ya cuenta con un campo de fútbol y un gran lago artificial. En el pasado, también ha sido objeto de controversia por planes para construir nuevas carreteras con acceso exclusivo a la vivienda.
Uno de los portavoces de las protestas vecinales, James Worthington, cuestiona en su carta que los Beckham hagan “lo que les da la gana solo porque parecen creer que lo pueden hacer”. Además, critica que oculten sus planes completos y que, en su lugar, hayan “inundado” al ayuntamiento con unas 30 solicitudes distintas para introducir reformas, entre ellas un puente artificial sobre el lago.
Los Beckham dividen su tiempo entre su casa en Holland Park, en Londres; su residencia en Miami Beach, y esta mansión en los Cotswolds, que surgió a partir de una granja restaurada.
Los vecinos alegan que el encanto de la región reside en su carácter rural y en la vida salvaje de sus alrededores. A su juicio, los planes transformarían la zona en algo más cercano a una urbanización, lo que supondría “una fuente de molestias para la gente”, “daños a la vida salvaje” y un obstáculo “para el disfrute de las noches estrelladas desde el campo”.