Drake volvió a la ofensiva judicial en su enfrentamiento legal con Universal Music Group (UMG) tras presentar una apelación luego de que un juez federal desestimara su demanda por presunta difamación vinculada a la canción “Not Like Us” de Kendrick Lamar.
La apelación fue presentada el miércoles 21 de enero por los abogados del músico canadiense, de 39 años, quienes sostienen que la decisión judicial tomada en octubre de 2025 es “peligrosa” y establece un precedente que, en la práctica, blindaría a las canciones de rap frente a cualquier reclamo por difamación.
Según los documentos judiciales, la resolución implicaría que las letras de los diss tracks no pueden ser consideradas como afirmaciones de hecho, sin importar cuán graves o dañinas sean.
La demanda original había sido desestimada por la jueza federal Jeannette Vargas, del distrito sur de Nueva York, quien concluyó que las expresiones utilizadas por Lamar en Not Like Us formaban parte de una “guerra verbal vitriólica” propia de una batalla de rap altamente publicitada.
En su fallo, Vargas sostuvo que, en ese contexto, un oyente razonable no interpretaría las letras como información verificable sobre Drake, sino como hipérbole retórica. El tema en cuestión fue lanzado por Kendrick Lamar en mayo de 2024, en plena escalada de un conflicto público entre ambos artistas.
En la canción, Lamar se refiere a Drake como un “pedófilo certificado” y sugiere que debería ser “puesto bajo vigilancia vecinal”, frases que el equipo legal del canadiense considera profundamente difamatorias.
En la apelación, los abogados de Drake argumentan que millones de personas entendieron esas letras como afirmaciones de hecho, lo que habría provocado un daño masivo a su reputación a nivel global.
“El tribunal creó de manera efectiva una regla categórica sin precedentes y excesivamente amplia al sostener que las declaraciones en diss tracks de rap nunca pueden constituir hechos”, señala uno de los escritos presentados.
El abogado Michael J. Gottlieb advirtió que, bajo esa lógica, este tipo de canciones quedarían inmunes a cualquier responsabilidad legal “sin importar cuán directas y dañinas sean las declaraciones difamatorias que contengan”.
“Es difícil imaginar una afirmación más perjudicial para la reputación y la seguridad de una persona que ser etiquetado como ‘pedófilo certificado’, algo que despierta un odio intenso y puede provocar represalias violentas”, escribió.
Según la defensa, el fallo minimiza el riesgo de daños concretos que, en este caso, habrían trascendido el plano simbólico.
En su resolución original, sin embargo, la jueza Vargas sostuvo que el contexto era clave. Reconoció que la acusación era seria, pero subrayó que se producía dentro de una disputa pública en la que ambos artistas intercambiaron insultos cada vez más incendiarios.
De hecho, la magistrada citó letras del propio Drake, en particular de su canción Family Matters, donde —según el fallo— insinúa que Kendrick Lamar es un abusador doméstico y pone en duda la paternidad de uno de sus hijos.
Paralelamente, el conflicto legal incluye a UMG, sello discográfico de Drake desde hace más de una década. El rapero demandó a la compañía en enero, acusándola de promover activamente la canción de Lamar y convertirla en un éxito viral pese a su contenido supuestamente falso y dañino.
Universal Music Group rechazó las acusaciones, calificándolas de “ilógicas”, y sostuvo que Drake “perdió una batalla de rap que él mismo provocó”.
Los abogados de UMG tienen plazo hasta el 27 de marzo para responder formalmente a los argumentos de Drake.