Berlín.
Tiene solo nueve años y una forma de interpreta que desarma. Se llama Bastian Escobar, es mexicano y debuta en el cine en 'Moscas', el filme de Fernando Eimbcke presentado este miércoles en la competición oficial de la Berlinale, donde ha conquistado a todos con una interpretación soberbia y llena de ternura.
"Me divertí mucho, demasiado", afirmó el joven actor provocando las risas de los periodistas durante la rueda de prensa de presentación del filme.
Aunque también reconoció que se sentía "un poquito enojado" cuando el director pedía que se repitiera alguna escena porque no habían salido bien. "A mí me gustaban", apuntó.
"Me gusta actuar, todo, todo lo que me dieron, gracias a todos y me gusta mucho ,la verdad, muy bonita la experiencia, me encantó demasiado", afirmó con una naturalidad desarmante.
Bastian Escobar interpreta en 'Moscas' a Cristian, un niño que está en Ciudad de México junto a su padre, pendientes de la evolución de su madre, enferma de cáncer e ingresada en un enorme hospital de la capital.
Justo enfrente del centro sanitario una mujer que necesita dinero, Olga (interpretada por Teresita Sánchez), alquila una habitación para familiares de ingresados. Y el padre y el hijo se quedan allí.
"Creía que los adolescentes era perfectos personajes para el cine, porque siempre están en conflicto constante, pero he descubierto que los niños son cineastas innatos. Fue maravilloso trabajar con Bastian", explicó por su parte Eimbcke, que destacó la enrome paciencia del pequeño durante el rodaje.
Aunque también recordó que llegaban por las mañanas con las escenas planificadas hasta el último detalle y "Bastian lo destrozaba todo". "Así que tuvimos que improvisar mucho y adaptarnos a la energía de Bastian", agregó.
El niño hace una pareja increíblemente veraz con Hugo Ramírez, que interpreta a su padre.
"Al leer el guion me vi reflejado en mi infancia. Esta historia conectaba con parte de mi vida que no fue tan bonita y se me hizo un nudo en la garganta", recordó Ramírez.
Y sobre la química con Bastian explicó que son de la misma ciudad y eso facilitó el entendimiento a la hora de trabajar. "Veo a Bastian y me veo cuando era chiquillo", añadió.
Además todo el equipo trabajo para que el niño estuviera a gusto y su madre estuvo siempre en el rodaje. "No tuvo la carencia de su personaje en la historia, lo que hicimos fue nunca llevarle a momentos emocionalmente difíciles, protegerlo y cuidarlo", señaló Eimbcke