Estados Unidos.

El actor Tom Cruise intentó reclutar al futbolista David Beckham, así como a muchos otros rostros conocidos, para nutrir a nuevos seguidores de la controvertida Iglesia de la Cienciología, esa especie de híbrido entre la fe religiosa y la devoción a lo empírico que ha sido calificada de secta por su hermetismo y por la entrega absoluta a la que son sometidos sus fieles.

Eso es lo que se desprende de un nuevo libro que ahonda en los entresijos de la organización, escrito nada menos que por Mike Rinder, quien fuera un alto cargo de esta secta.

En ‘A Billion Years: My Escape From a Life in the Highest Ranks of Scientology’, el autor no solo enumera los interminables abusos de autoridad que forman parte de la naturaleza misma de la institución, o su decisión de escapar de ese particular ecosistema, pero también detalla la estrategia de imagen pública desarrollada por sus acólitos para popularizar sus creencias entre el público.

En la obra, Rinder afirma que Victoria Beckham también fue tentada por Tom Cruise para unirse a las filas de la controvertida iglesia.

Tom Cruise y David Beckham mantuvieron una sólida amistad hace varios años, pero en los últimos tiempos no se les ha vuelto a ver juntos.

Para persuadir a su famoso marido, exjugador del Real Madrid y del Manchester United, la estrella de Hollywood le habría prometido que impulsaría la construcción de un campo de fútbol profesional para que pudiera entrenar con normalidad: todo ello en la sede que la entidad tiene en California.

LEA: Los líderes de la Cienciología espiaron a Nicole Kidman, intervinieron su teléfono e intentaron separarla de Tom Cruise

Tom hizo todo lo que estuvo a su alcance para atraer a las celebridades, más allá de aquellas con las que trabajaba. Quizás los más famosos fueron David y Victoria Beckham”.

“Aunque al final nunca sucedió, se dice que el estadio comenzó a construirse en oro. [como se denomina a la base de operaciones californiana] y se eligió a una persona responsable de su cuidado.

Se iba a construir con el único propósito de que Tom pudiera convencer a su amigo David de que los visitara con más frecuencia”, señala Rinder en un extracto de su tomo.